
Para "evangelizar" a sus 512,000 seguidores de TikTok, el asesor sentimental Chad Franklin publica los chats privados de sus clientes, que pagan más de 5,000 dólares por sus servicios.
En septiembre, Franklin compartió una conversación por mensaje en la que una mujer daba a entender que no podía pagar un Uber, con el texto superpuesto: "¡No salgas con mujeres POBRES!". Ese mismo mes, subió un video del exitoso intercambio de mensajes de una clienta en Hinge, en el que hablaban de la necesidad de "coquetear tomando unas margaritas". En el clip, Franklin apenas puede contenerse y señala que ese es el tipo de conversación cara a cara que "se la ponen dura": "Esto es lo que buscan los hombres. Nosotros tomamos las riendas y ustedes solo siguen".
Franklin publica bajo el seudónimo @DefundSimping y se ha marcado como misión ayudar a los hombres heterosexuales y centrados en su carrera, en su etapa "posruptura y posdivorcio", a deshacerse de su comportamiento de "simp", que él define como poner a las mujeres en un pedestal o prestarles demasiada atención.
WIRED contactó a este creador de contenido de 30 años para conversar sobre la decisión de Hinge de probar la protección anti-captura de pantalla en India. El anuncio desató una tormenta de reacciones en las redes sociales, reavivando el debate en torno a la etiqueta digital, la privacidad y la vergüenza.
"Cualquiera que se haya descargado la aplicación ha sido testigo del desenfreno y el drama. La gente es consciente de que podría ser el próximo momento meme, pero eso no significa que se lo merezca", afirma Franklin, explicando que estar en línea en 2026 simplemente significa que existe la posibilidad de convertirte en el protagonista del día, lo quieras o no.
Una captura te puede volver famoso (aunque tú no lo quieras)
Los usuarios de TikTok, cuentas de X como @hingestrange y otros creadores en línea han construido marcas enteras a partir de hacer capturas de pantalla y compartir preguntas extrañas de perfiles de citas, frases de ligue vergonzosas o señales de alarma (red flags) que encuentran al deslizar el dedo. Pero los críticos de esta tendencia argumentan que es una forma de humillación pública que debería acabar.
Ante la noticia de que Hinge ha eliminado la posibilidad de tomar capturas de pantalla de los perfiles en la India, algunos han reaccionado con alivio.
"La gente ha convertido el uso de una aplicación de citas en una especie de ventana hacia la crueldad. Este podría ser el primer avance ético en las citas online en años", señaló el escritor Tres Dean en X.
El usuario de X @randy_mossad añadió: "Es mejor que un millón de infieles queden impunes a que una persona normal que busca el amor sea humillada por la filtración de sus chats".
En un TikTok, la creadora Kiara, afincada en Florida, dijo que entiende el cambio a pesar de haber publicado capturas de pantalla para avergonzar a hombres que se mostraban hipersexuales o "superirrespetuosos" en sus perfiles. "Pero ahora me he dado cuenta de que estamos en un apocalipsis del tipo 'odio a los hombres’… Las mujeres están publicando perfiles de hombres simplemente porque no les atraen", continuó, calificando esta última actitud de incorrecta y cruel.
En un momento en el que las aplicaciones de citas están decepcionando a tanta gente, crece el interés por formas de conocerse y comunicarse más privadas y menos performativas.
Aunque aplicaciones como Raya y Grindr ya cuentan con protección contra capturas de pantalla, la prueba piloto en India marca la primera vez que Hinge implementa esta función. La medida bloqueará las capturas en las secciones que muestran información identificable del perfil, como "Descubrir", "A quién le gustas" y "Destacados".


