Jorge Juárez, mánager de Carín León, sobre el histórico ‘momento cultural’ de sus próximos shows en el Sphere

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El pasado noviembre, cuando Carín León anunció una serie de shows en el Sphere en Las Vegas — donde hará historia como el primer artista latino en presentarse en el codiciado recinto — el cantante y compositor de música regional mexicana y su manager, Jorge Juárez, finalmente revelaron un secreto que habían mantenido hermético durante un año, y una idea que había comenzado incluso antes. 

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“Lo pensamos tres años antes de anunciarlo”, dice Juárez. “Decíamos, ‘OK, a lo mejor el próximo año no estamos listos, pero en dos sí’”. 

Pensar y planificar con anticipación ha sido una estrategia y una mentalidad que ha resultado exitosa para este poderoso dúo. Desde que firmó con Juárez en diciembre de 2022 — y se convirtió en su socio comercial en el sello independiente Socios Music — León se ha convertido en una de las estrellas latinas más grandes de su generación. En 2023, entró en la lista de las 10 giras latinas más taquilleras de Billboard con su Tour Colmillo de Leche y también fue uno de los Top Latin Artists en las listas de fin de año de Billboard. En 2024, León y Juárez firmaron un acuerdo global con Virgin Music Group e Island Records, a través del cual ambas compañías distribuyen y comercializan la música de León bajo Socios Music.

Entre otros hitos, el ultraversátil León — conocido por mezclar sin esfuerzo música mexicana con cualquier género, desde country y blues hasta salsa y reggaetón — ha ganado cuatro Latin Grammys y dos Grammys; debutó en el icónico Grand Ole Opry de Nashville; participó en festivales como Coachella y Stagecoach; y abrió para los Rolling Stones en Glendale, Arizona.

Antes de sus siete shows con entradas agotadas en el Sphere este septiembre, León organizó su propio festival de música esta primavera en su natal Hermosillo, Sonora, La Cura Fest, con un cartel ecléctico que incluyó a Midland, Alejandro Sanz, Kany García y Grupo Frontera, y una asistencia de 70.000 personas durante dos días, según el gobierno local. También emprendió su Tour Norteamérica 2026 el 20 de mayo y se presentará por primera vez en Japón, en el Summer Sonic Festival, en agosto. 

“Llegar a esas metas es como construir un edificio: tú no puedes hacerle 20 pisos a un edificio si tú no haces una buena cimentación”, dice Juárez. “Entonces nosotros tenemos metas muy claras, vamos de dos a cuatro años en la carrera de Carín planificando qué colaboraciones, qué venues, qué festivales, qué países por conquistar, cómo llevar la música mexicana al mundo”.

Carín León

Carín León Mike Miller/Socios Music

El alcance de Juárez, sin embargo, va más allá de su trabajo con León. Como CEO de Westwood Entertainment — la compañía de management y contratación que fundó en México en el 2000 con David West — maneja una amplia gama de actos mexicanos principalmente de pop, incluidos Carlos Rivera, Reik y Camila. A través de la división de promoción de conciertos de Westwood, también ha promovido espectáculos a gran escala en México, como los de Karol G y Bad Bunny, así como giras de artistas que incluyen Sin Bandera, Reik y Rivera en Estados Unidos y América Latina — algo que continúa haciendo a través de su empresa Enso Music.

“Es muy importante la conexión que yo he tenido con Jorge Juárez”, dice León. “Cuando un mánager deja de ver nada más el dinero, los logros, y empieza a pensar un poquito cálidamente hasta más en la música y meterse también un poquito en opiniones, en la producción desde una manera de saber, ahí es donde me doy cuenta lo importante que es el apoyo y la conexión de un mánager hacia tu proyecto”.

Jesús Navarro, de la banda pop mexicana Reik, añade: “Creo que hemos crecido juntos, aprendiendo primero a adaptarnos a lo que existía y ahora a aprovechar la industria tan cambiante y todas las oportunidades que presenta. Estoy muy orgulloso de él y agradecido de su apoyo y compañía en este viaje”.

Juárez ahonda sobre sus logros del último año, su estrategia con León y por qué el astro mexicano está exactamente donde tiene que estar.

En los últimos años, has logrado hitos importantes con Carín León, pero los shows en el Sphere se sienten verdaderamente históricos. ¿Qué significa esto para ti?

Es una cosa que pocos artistas logran — ya ni siquiera latinos — porque la Esfera tiene un límite de fechas y hay muchos artista icónicos en el mundo que podrían tocarlo. Lo más complicado es tener las fechas. En segundo lugar, que te aprueben lo que vas a presentar ahí, porque tú no puedes ir a presentar algo menor de lo que ha pasado con Backstreet Boys o con Phish. Además de la logística y el gasto, porque cada vez que tú haces el show, tú tienes que desmontar toda la producción porque está la película [que proyectan a diario ahí].

Nosotros llevamos trabajando en lo que es la producción y las imágenes ya un año. No es un show en el cual montas rápido y haces; es un trabajo realmente especial y va a ser un show impresionante donde vamos a tener una producción digna de orgullo, no solo de un artista latino, para presentarse ahí. La verdad nos tiene muy emocionados. Sentimos que va a ser un parteaguas en la carrera de Carín. Para mí, este es un momento cultural: el que Carín sea el primer artista de habla hispana en cantar en el venue hoy en día más difícil de cantar y que tenga un espacio y que vayamos a hacer esa producción. De ahí empieza otra fase para Carín.

¿Cuándo dijeron, “Queremos el Sphere”, y cómo lo lograron?

Tres años antes de anunciarlo. Decíamos, “OK, a lo mejor el próximo año no estamos listos, pero en dos sí”, porque ya habíamos vendido la cantidad de boletos, tenía las colaboraciones, habíamos hecho Coachella y Stagecoach el mismo año [2024]. Sentíamos que era la oportunidad perfecta para cambiar la experiencia de la gente. Carín y yo platicamos algo que yo creo mucho: que hoy en día la gente ya se cansó de comprar boletos para ir a un show, la gente quiere una experiencia. Y una residencia en Las Vegas creemos que es una experiencia que el fan no lo va a olvidar. Y la experiencia empieza 100 días antes de los conciertos, en los que vamos a ir dosificando cómo la gente se va a vestir, qué canciones va a cantar, challenges que vamos a hacer y más.

El Sphere es un venue un poco complicado de tener fechas por la demanda que tiene, entonces yo hice un equipo de gente dentro de la industria americana que me han acompañado en el tema de mis giras a nivel global: el presidente de touring de AEG Presents, Rich Schaefer; le pedí también a mis abogados — uno en la parte americana y otro en la parte latina; y le pedí a un diseñador que ha hecho producciones muy grandes. Quise ir con todo un equipo preparado para ir a presentar la propuesta. Hicimos un proyecto de cómo se vería Carín en la Esfera, un video y un storyboard de todo lo que vamos a hacer. Pero no solo era eso, era todo un plan con lo que íbamos a tocar ahí, otro plan de cómo íbamos nosotros a lanzar lo de la Esfera, porque nosotros no queríamos hacer lo que hace todo mundo.

Nosotros presentamos, nos felicitaron y nos dijeron: “El próximo año no se puede, pero en dos años se puede”. Y ahí nosotros dijimos: “Perfecto. Lo logramos”. Y nos guardamos herméticamente el secreto por un año.

¿Cómo reformularon la estrategia para Carín una vez que ficharon el Sphere?

Dejamos de girar en Estados Unidos y empezamos a hacer un trabajo de data que poca gente hace: un estudio de cuántas personas en el área de Nevada, de California, de Arizona, de los principales mercados cercanos a Las Vegas, habían ido a shows de Carín. Nos dimos cuenta que habían ido 80.000 personas. Nuestra primera idea solo eran tres fechas en la Esfera. Entonces, utilizamos nuestra data para hacer una estrategia de comunicación a todos los fans de Carín para el anuncio, pero no solo nos quedamos con eso — yo quería hacer un anuncio magno, un anuncio que se supiera en todo el mundo.

Nosotros tenemos muchos socios en todos los países que son nuestros promotores locales. Yo hice un NDA con cada uno y les dije: “En una semana voy a lanzar la Esfera de Carín. Necesito que cada uno se sume con un plan en tres días para que cada país haga el anuncio al mismo tiempo”. Todos se sumaron. [Además de México], Chile, Argentina, Colombia, República Dominicana, Perú, Centroamérica, Estados Unidos, España.

El anuncio fue tan contundente, que cuando salimos a la venta tuvimos 500.000 solicitudes para comprar boletos. De ahí tomamos la decisión de abrir cuatro fechas más — que hoy en día tenemos agotadas — y no vamos a abrir más de esas siete fechas para esta etapa de la gira. No porque no queramos abrir más — sino porque queremos preservar esa sensación especial: asegurar que las personas que compraron desde un principio disfruten del beneficio exclusivo de adquirir sus entradas desde el primer momento y de vivir toda esa experiencia.
  
Diriges también tu propia empresa de management, Westwood Entertainment. ¿Cómo compaginas eso con Socios y la carrera de Carín?

Al final, todo nace de la misma visión: construir carreras con propósito, autenticidad y visión de largo plazo. Con Westwood Entertainment se trabajó de cerca el desarrollo artístico y estratégico de talentos como Carlos Rivera, Reik, Sin Bandera y Camila. Mientras que con Socios Music hemos creado una plataforma mucho más amplia que integra management, publishing, estrategia y expansión global.

Más que dividir mi tiempo entre compañías o artistas, lo veo como ecosistemas que se complementan. Junto con un gran equipo que suma experiencia, relaciones y visión para seguir elevando la música latina a nivel global.

Has dicho que ustedes dos piensan siempre años adelante, planificando a futuro. ¿Está Carín donde esperabas que iba a estar a estas alturas?

Está exactamente donde pensamos que tenía que estar. O sea, todos los pasos, la estrategia, ha funcionado. Y una de las cosas que yo he visto que para que una estrategia funcione es primero que tu líder — el artista — esté alineado con la estrategia y motivado. Segundo, tener un equipo — porque no soy yo solo, tengo un gran equipo que está convencido en que Carín es el artista más grande mexicano que hay. Y finalmente, tengo un equipo que trabajamos 24/7, que se emociona y que simplemente no paramos de tener ideas.

Y yo tengo una complicidad con Carín. Yo me despierto, se me ocurre una idea, le marco y me dice: “Está pasado de lanza. ¡Vamos a hacerlo!”. O sea, nunca es, “No, qué flojera”, o “No, es que tengo la primera comunión de tal”. Para él lo primero es la música. Es su amor más grande.