MADRID, ESPAÑA/ SALUD DIGITAL–-Tras varios abortos o intentos fallidos de fecundación in vitro, muchas mujeres no encuentran una explicación a por qué el embarazo no llega. En una entrevista para ConSalud.es, la Dra. Silvia Sánchez-Ramón, especialista y jefa de la Unidad de Inmunología del Hospital Clínico San Carlos, explica que en estos casos, el foco debe ponerse en el sistema inmunitario.
A nivel global, se estima que hasta en un 75 % de los casos de pérdida gestacional la causa es inicialmente desconocida. En España, la prevalencia de estas patologías es significativa: entre el 2 % y el 5 % de las mujeres sufren abortos de repetición, mientras que hasta un 10 % enfrenta fallos de implantación tras técnicas de reproducción asistida.
"Hay causas en las que la inmunidad tiene un papel esencial en la tolerancia materna al feta"
La infertilidad no es solo la dificultad para quedarse embarazada; también “incluye a las mujeres que lo consiguen pero pierden la gestación de forma repetida”, aclara la doctora. Cuando esto sucede reiteradamente sin una causa clara, o cuando los embriones de buena calidad no logran implantarse en el útero, los médicos empiezan a sospechar del sistema inmune.
“Hay causas en las que la inmunidad tiene un papel esencial en lo que es la tolerancia materna al feto”, explica la especialista. De hecho, se estima que en torno al 20 % de los casos de infertilidad de origen desconocido suele deberse a algún tipo de desorden inmunológico, según datos de la plataforma Vademecum.
"El embarazo es una situación especial en la que el sistema inmunitario tiene un papel esencial"
Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer vive una situación excepcional: debe aceptar y proteger a un embrión que es, en parte, un "cuerpo extraño". Para que esto ocurra, las defensas deben ser flexibles. El embarazo “es una situación especial en la que el sistema inmunitario tiene un papel esencial en la implantación del embrión y en la formación de la placenta. Es un equilibrio muy delicado", comenta la Dra. Sánchez-Ramón.
UNA DETECCIÓN COMPLEJA
A diferencia de otras dolencias, la infertilidad inmunológica es a menudo un "enemigo silencioso". No suele presentar síntomas físicos evidentes en el día a día. Sin embargo, existen señales en la historia médica que sirven de guía: “Problemas en embarazos anteriores, abortos de repetición, especialmente a partir de dos consecutivos sin causa clara, o no conseguir el embarazo tras someterse a técnicas de reproducción asistida”, señala la doctora.
Mujeres con patologías autoinmunes como lupus o artritis deben ser remitidas a Inmunología para asegurar que no existe inflamación negativa
Asimismo, tener diagnosticada una patología autoinmune como lupus, artritis o problemas de tiroides puede ser un factor de riesgo si no están bien controladas. Por ello, es fundamental que “estas pacientes sean remitidas a Inmunología para asegurar que no exista una actividad inflamatoria que afecte negativamente al proceso”, añade la especialista.
EL PAPEL DE LA INFLAMACIÓN
Cierta actividad inflamatoria es necesaria para el éxito en la gestación. Sin embargo, como advierte la Dra. Sánchez-Ramón, el secreto está en la medida justa: “Se necesita un cierto grado de inflamación para la implantación, pero si hay un exceso, o un defecto, puede ser la causa de que el embarazo no vaya bien”.
Este equilibrio es especialmente sensible en mujeres con patologías autoinmunes previas. Sin embargo, la experta lanza un mensaje de calma y claridad: el riesgo no reside en la enfermedad en sí, sino en su grado de control antes de la concepción. “El problema no es tener la enfermedad autoinmune, sino que exista una actividad inflamatoria activa que no esté bien controlada en el momento de buscar el embarazo”, aclara la doctora.
"El problema no es tener la enfermedad autoinmune, sino que exista actividad inflamatoria activa no controlada"
Dentro de este complejo engranaje, existen protagonistas que a menudo son malinterpretadas, como las células Natural Killer (NK). A pesar de su nombre ("asesinas naturales"), en el útero no atacan al bebé, sino que se encargan de que “la implantación y la formación de la placenta sean adecuadas y el bebé crezca perfectamente”, añade la Dra. Sánchez-Ramón. Solo cuando existe un desajuste o incongruencia en su código de reconocimiento con el embrión pueden surgir problemas en el desarrollo temprano.
UN 97% DE ÉXITO EN TRATAMIENTOS
La buena noticia para las pacientes es que la inmunología reproductiva ha avanzado a pasos agigantados y su pronóstico es generalmente favorable. Un estudio descriptivo realizado en la Unidad de Inmunología Reproductiva del Hospital Clínico San Carlos, que ha incluido a 277 pacientes con una edad media de 38 años, ha confirmado la efectividad de los tratamientos actuales.
De las pacientes analizadas, el diagnóstico más frecuente fue el de abortos de repetición (64,2%), seguido del fallo de implantación recurrente (25,2%). El estudio ha revelado que casi un 90% de estas mujeres sufría alteraciones inmunológicas o vasculares que justificaban su pérdida reproductiva. La alteración más común fue la expansión de células Natural Killer citotóxicas, presente en casi la mitad de las pacientes.
La tasa de éxito global ha alcanzado un 97,3%
A pesar de la complejidad de estos casos, el uso de terapias dirigidas y personalizadas ha logrado que la gran mayoría de estas mujeres cumplan su deseo de ser madres. De hecho, tras aplicar una primera línea de tratamiento, la tasa de éxito fue del 85,9%; al incorporar una segunda línea en los casos necesarios, la tasa de éxito global ha alcanzado un 97,3%.
En este sentido, el abordaje médico ya no se basa en anular las defensas, sino en equilibrarlas con tratamientos seguros para el bebé: aspirina a dosis bajas o heparina son los más frecuentes. También se utilizan inmunomoduladores como la hidroxicloroquina o, en casos más seleccionados, las inmunoglobulinas. No obstante, sobre algunas terapias más novedosas, la experta advierte que “el grado de evidencia es todavía menor, por lo que hacen falta más estudios”.
Los tratamientos para lograr un embarazo exitoso tienen un perfil personalizado de seguridad tanto para la madre como para el bebé
Un equipo multidisciplinar conformado por inmunólogos, ginecólogos, reumatólogos y endocrinos busca "el tratamiento que mejor le venga a cada paciente, siempre con un perfil personalizado de seguridad para la madre y el bebé", recalca la doctora.
Para la Dra. Silvia Sánchez-Ramón, tratar la infertilidad inmunológica es mucho más que un reto científico; es una misión humana: "Estamos ayudando a muchas parejas a conseguir su sueño y su proyecto vital. Es un campo precioso que nos obliga a actuar con la máxima responsabilidad".
