
En la empresa de software 8×8, los empleados utilizan Claude, de Anthropic, para redactar correos electrónicos, analizar los comentarios de los clientes y escribir código, pero, hasta ahora, su creciente dependencia de este chatbot de inteligencia artificial no ha supuesto ningún problema para el equipo financiero. Mientras que otras empresas de Silicon Valley, como Meta, Uber y Salesforce, han expresado públicamente su preocupación por el creciente costo de las herramientas de IA generativa y, en algunos casos, han comenzado a introducir límites de uso, 8×8 asegura que sigue obteniendo beneficios.
¿Cuánto ahorras con la IA?
La empresa calcula que, en los últimos 18 meses, ha ahorrado unos 5 millones de dólares en costos anuales al cancelar las suscripciones a docenas de herramientas de software y formativas que consideraba innecesarias, en parte porque Claude podía ofrecer capacidades similares. Hasta ahora, la factura anualizada de 8×8 por Claude está “muy por debajo” de esa cifra, expresa Joel Neeb, director de transformación y operaciones empresariales de la empresa.
Neeb espera que los ahorros y los costos acaben equilibrándose a medida que 8×8 anime a más empleados a adoptar la IA e incorpore la tecnología a tareas más complejas. Pero, por ahora, sigue habiendo una enorme diferencia, lo que “hace feliz a mi director financiero”, comenta a WIRED. Se ha negado a revelar el gasto total exacto en IA generativa.
A medida que las empresas invierten colectivamente cientos de millones de dólares en herramientas de IA para la programación, el marketing y la atención al cliente, ha surgido una nueva obsesión en el sector tecnológico: la “tokenomía”, es decir, cómo gestionar el costo cada vez mayor del uso de la IA. (Los tokens representan la cantidad de contenido que un modelo de IA analiza y genera).
El mes pasado, el director ejecutivo del Royal Bank of Canada reveló que el uso de tokens se había disparado un 500% en los últimos seis meses. En Cisco, un tercio de los empleados utiliza a diario un chatbot interno de IA, por lo que “el uso de tokens se está volviendo bastante, bastante descabellado”, comentó el director ejecutivo Chuck Robbins en una conferencia sobre resultados. Algunos de los principales ingenieros de Amplitude, desarrollador de software de análisis, están “gastando miles de dólares al mes o más en tokens”, según su director ejecutivo, Spenser Skates. Aaron Levine, director ejecutivo de Box, opinó: “El debate sobre la presupuestación de los tokens se ha convertido sin duda en uno de los temas más importantes” y “polémicos”.
Aproximadamente 300 empresas abordaron preguntas o inquietudes sobre los tokens de IA durante sus conferencias sobre resultados o en debates públicos con analistas financieros en abril o mayo, según un análisis de WIRED de las transcripciones del proveedor de datos AlphaStreet. Eso supone una pequeña fracción de los miles de conferencias celebradas durante ese periodo, pero hace un año, en abril y mayo, solo 93 empresas mencionaron la palabra “token”.
Los directivos de varias empresas manifestaron que están desarrollando o buscando adquirir sistemas que les ayuden a supervisar el uso de los tokens y a elegir el modelo más económico para una consigna determinada. Otros señalaron que aún estaban tratando de encontrar el equilibrio entre contratar a más personal y aumentar sus presupuestos para tokens con el fin de alcanzar sus objetivos.
El software rara vez ha sido barato, pero la última generación de herramientas de IA está causando una presión inusual en las altas direcciones por diversas razones. Los precios no dejan de fluctuar. Cada mes se lanzan nuevos modelos más potentes (y más caros) que los anteriores. Además, conseguir que toda la organización se adapte a las nuevas formas de trabajar ha supuesto un reto, por lo que las mejoras de productividad impulsadas por la IA en un equipo pueden provocar cuellos de botella en otro.
El 20%
Dicho esto, algunas empresas siguen animando a sus empleados a utilizar más la IA sin preocuparse por la factura. En abril, la marca de ropa Baseball Lifestyle 101, con sede en Long Island, Nueva York, que prevé generar 250 millones de dólares en ventas este año, indicó a unos 50 de sus altos directivos que gastaran cada mes el equivalente a aproximadamente el 20% de su salario en tokens de IA.
Bill Rom, cofundador y director de estrategia de Baseball Lifestyle 101, explica a WIRED que es probable que el costo supere los 100,000 dólares al mes a finales de año, pero que ya está dando sus frutos. Claude ayudó recientemente a conseguir un pedido de un millón de dólares al detectar que a un minorista se le estaban agotando algunas tallas de los populares pantalones cortos con estampado de helado de la empresa. “Eso supone un día y medio de trabajo que ahora se puede hacer en una o dos horas y que podría reportarme ingresos adicionales de ocho cifras a lo largo de 12 meses”, compara Rom.
