El jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus./ Lian Yi / Global Look Press
GINEBRA, SUIZA/ DIARIO DE SALUD.- Los alimentos inseguros continúan siendo una de las amenazas sanitarias más subestimadas del planeta.
Aunque suelen asociarse con episodios aislados de intoxicación alimentaria, la realidad es mucho más compleja. Una nueva investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicada en la revista científica The Lancet Global Health, revela que los alimentos contaminados causan anualmente alrededor de 866 millones de enfermedades y 1.5 millones de muertes en todo el mundo.
La cifra equivale a que casi una de cada nueve personas enferma cada año por consumir alimentos contaminados con bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas.
Los datos forman parte de la actualización más reciente de las estimaciones globales sobre enfermedades transmitidas por alimentos, una evaluación que la OMS considera la más completa realizada hasta la fecha sobre el impacto humano y económico de este problema de salud pública.
Los niños, las principales víctimas
Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es el impacto desproporcionado sobre los menores de cinco años.
Aunque representan apenas una pequeña fracción de la población mundial, los niños sufren cerca de un tercio de todas las enfermedades transmitidas por alimentos. Además, presentan casi tres veces más probabilidades de enfermar que los adultos.
Las consecuencias pueden ser devastadoras.
Las enfermedades diarreicas derivadas del consumo de alimentos contaminados continúan siendo una de las principales causas de hospitalización y muerte infantil en numerosos países de ingresos bajos y medianos.
La OMS advierte además que la exposición temprana a contaminantes químicos presentes en los alimentos puede dejar secuelas permanentes.
Sustancias como el plomo y el metilmercurio pueden afectar el desarrollo cerebral de los niños, provocando alteraciones neurológicas, problemas cognitivos y trastornos del aprendizaje que persisten durante toda la vida.
El peligro invisible de los contaminantes químicos
Aunque las bacterias y los virus continúan siendo responsables de la mayoría de los casos de enfermedades alimentarias, los contaminantes químicos generan una proporción desproporcionadamente alta de las muertes.
Según el estudio, el 73 % de los fallecimientos asociados a alimentos contaminados estuvieron relacionados con la exposición a sustancias químicas peligrosas.
Entre ellas destacan el arsénico inorgánico y el plomo.
El informe estima que el arsénico inorgánico estuvo vinculado al 42 % de estas muertes, mientras que el plomo representó alrededor del 31 %.
Ambos contaminantes se asocian con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer y daños neurológicos.
Aunque en muchas regiones se han logrado avances para reducir la exposición a metales pesados en los alimentos, la OMS calcula que el arsénico y el plomo continúan relacionados con más de un millón de muertes cada año.
Un impacto económico de cientos de miles de millones
El problema no solo afecta la salud.
La investigación también evaluó el impacto económico derivado de las enfermedades transmitidas por alimentos.
La OMS calcula que la pérdida de productividad ocasionada por estas enfermedades alcanza aproximadamente los 310 mil millones de dólares anuales.
Cuando las estimaciones se ajustan a las diferencias del costo de vida entre países, el impacto económico global puede elevarse hasta los 647 mil millones de dólares.
“Los alimentos inseguros siempre han sido una gran preocupación para la salud pública, pero hasta ahora carecíamos de una visión global sobre su enorme costo humano y económico”, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
“Estas nuevas estimaciones cambian ese panorama y permiten a los países comprender dónde se concentra la mayor carga de enfermedad para priorizar acciones de protección”, añadió.
África y Asia concentran la mayor carga
La distribución de los casos tampoco es uniforme.
El estudio señala que África y el sudeste asiático concentran aproximadamente tres cuartas partes de todas las enfermedades transmitidas por alimentos y cerca del 60 % de las muertes registradas a nivel global.
Los expertos atribuyen esta situación a factores como el acceso limitado a agua potable, sistemas deficientes de saneamiento, controles sanitarios insuficientes y dificultades para garantizar cadenas seguras de producción y distribución alimentaria.
El cambio climático aumenta los riesgos
La investigación también advierte sobre un factor emergente: el cambio climático.
La autora principal del estudio, Yuki Minato, explicó que el aumento de las temperaturas, las inundaciones y los fenómenos meteorológicos extremos pueden favorecer la proliferación de microorganismos patógenos y aumentar los riesgos de contaminación alimentaria.
Los expertos señalan que las alteraciones climáticas pueden modificar las condiciones de producción, almacenamiento y transporte de alimentos, incrementando la exposición de la población a riesgos biológicos y químicos.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
Frente a este escenario, la OMS insiste en que una gran parte de estas enfermedades y muertes podría prevenirse.
Entre las medidas recomendadas figuran mejorar el acceso al agua potable, fortalecer los sistemas de saneamiento, ampliar las prácticas seguras de manipulación de alimentos, impulsar la pasteurización y garantizar una atención médica oportuna para las poblaciones más vulnerables.
Asimismo, la organización insta a los gobiernos a reforzar las regulaciones ambientales, mejorar los controles industriales y promover prácticas agrícolas más seguras para reducir la presencia de contaminantes químicos en los alimentos.
El informe se publica pocos días antes de la conmemoración del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, celebrado cada 7 de junio, una fecha que este año tiene como lema: “De la carga a las soluciones: alimentos seguros en todas partes”.
Frases destacadas
“Los alimentos inseguros siempre han sido una gran preocupación para la salud pública, pero hasta ahora carecíamos de una visión global sobre su enorme costo humano y económico”, afirmó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
“Los niños menores de cinco años tienen casi tres veces más probabilidades de enfermar por alimentos inseguros que los adultos”.
“El 73 % de las muertes vinculadas a alimentos contaminados estuvieron relacionadas con contaminantes químicos”.
