El hallazgo que devuelve esperanza en la lucha contra la resistencia a los antibióticos

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Profesor Gerry Wright, del Instituto Michael G. DeGroote para la Investigación de Enfermedades Infecciosas

ONTARIO, CANADA/ DIARIO DE SALUD.- Durante décadas, los científicos han advertido sobre un escenario que cada vez parece más cercano: el surgimiento de bacterias capaces de resistir prácticamente todos los antibióticos disponibles.

La resistencia antimicrobiana ya provoca millones de infecciones y está asociada a millones de muertes cada año en todo el mundo. Ante este desafío, el descubrimiento de nuevos antibióticos se ha convertido en una prioridad científica internacional.

Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad McMaster, en Canadá, ha identificado una molécula que podría marcar un punto de inflexión en esa lucha.

Se trata de la manikomicina, un antibiótico experimental descubierto por un equipo liderado por el profesor Gerry Wright, del Instituto Michael G. DeGroote para la Investigación de Enfermedades Infecciosas.

Los resultados fueron publicados el 3 de junio de 2026 en la prestigiosa revista científica Nature.

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El profesor Gerry Wright de la Universidad McMaster (a la izquierda) junto a la investigadora postdoctoral Manpreet Kaur. Juntos descubrieron la manikomicina, un nuevo antibiótico que ataca a las bacterias de una forma totalmente innovadora. (Blake Dillon, Facultad de Ciencias de la Salud)

Un mecanismo nunca antes utilizado

Lo que hace especialmente relevante este descubrimiento no es únicamente su capacidad para destruir bacterias peligrosas, sino la forma en que lo consigue.

La mayoría de los antibióticos actuales actúan sobre un número limitado de objetivos biológicos dentro de las bacterias. Con el paso del tiempo, estos microorganismos han desarrollado mecanismos para evadir esos ataques y sobrevivir.

La manikomicina, en cambio, apunta a una región del ribosoma bacteriano conocida como sitio E o sitio de salida, una estructura que hasta ahora no había sido explotada por ningún antibiótico utilizado en la práctica clínica.

El ribosoma es la maquinaria celular encargada de fabricar proteínas, esenciales para la supervivencia de cualquier bacteria.

Los investigadores descubrieron que la manikomicina bloquea precisamente la salida de esta maquinaria molecular, impidiendo que la bacteria complete la síntesis de proteínas necesarias para vivir.

“Ni la azitromicina, ni la tetraciclina, ni ningún antibiótico utilizado actualmente hace lo que hace la manikomicina”, afirmó Gerry Wright, autor principal del estudio.

“Por lo tanto, no solo hemos encontrado un candidato a fármaco completamente nuevo, sino también un objetivo biológico completamente nuevo que podría explotarse para desarrollar futuros tratamientos”, explicó el investigador.

Un golpe a las superbacterias

Los resultados preliminares muestran actividad contra algunas de las bacterias más preocupantes para la salud pública mundial.

Entre ellas figuran especies de Salmonella, Escherichia coli (E. coli) y Klebsiella, microorganismos que la OMS considera prioritarios debido a su creciente resistencia a múltiples antibióticos.

Los investigadores destacan que las bacterias parecen carecer de mecanismos de defensa preexistentes frente a este nuevo compuesto.

“Durante toda la historia de la medicina nunca hemos ejercido presión selectiva sobre este objetivo específico, por lo que las bacterias no tienen mecanismos de resistencia ya desarrollados contra la manikomicina”, señaló Wright.

Este aspecto es particularmente relevante porque uno de los mayores problemas de los antibióticos modernos es que las bacterias suelen desarrollar resistencia pocos años después de su introducción.

Una historia que comenzó hace más de 75 años

Paradójicamente, el hallazgo no surgió de una bacteria desconocida.

La manikomicina fue identificada en Streptomyces rimosus, una bacteria del suelo ampliamente estudiada desde la década de 1950 y conocida por producir la oxitetraciclina, uno de los antibióticos clásicos de la medicina moderna.

Durante décadas, la comunidad científica consideró que estos microorganismos ya habían sido explorados exhaustivamente.

“Existe una percepción generalizada de que estas bacterias han sido explotadas por completo y que ya no tienen nada nuevo que ofrecer”, explicó Wright.

“Nuestro trabajo demuestra que eso no es cierto”.

El equipo utilizó una técnica avanzada de laboratorio denominada fraccionamiento, que permitió eliminar compuestos abundantes ya conocidos y detectar moléculas raras que habían permanecido ocultas durante décadas.

Del laboratorio al desarrollo clínico

Aunque el descubrimiento ha generado entusiasmo en la comunidad científica, los investigadores advierten que la manikomicina todavía se encuentra en fases tempranas de desarrollo.

Hasta ahora, el antibiótico ha demostrado ser eficaz en modelos experimentales de infección y no ha mostrado toxicidad significativa para células humanas.

El siguiente paso consiste en optimizar sus propiedades farmacológicas para mejorar el tiempo que permanece activo dentro del organismo.

Con ese objetivo, los investigadores ya han desarrollado alrededor de 60 derivados de la molécula original y trabajan para identificar cuál ofrece el mejor perfil terapéutico.

Una carrera contrarreloj

El descubrimiento llega en un momento crítico.

La OMS ha advertido repetidamente que la resistencia antimicrobiana amenaza con revertir décadas de avances médicos, dificultando tratamientos rutinarios como cirugías, trasplantes, quimioterapia y cuidados intensivos.

Cada año, millones de personas fallecen por infecciones asociadas a microorganismos resistentes a los antibióticos disponibles.

Por ello, los expertos consideran que la identificación de nuevas clases de antibióticos representa una de las estrategias más importantes para enfrentar una de las mayores amenazas sanitarias del siglo XXI.

Aunque aún faltan años de investigación antes de que la manikomicina pueda convertirse en un medicamento disponible para pacientes, el hallazgo ofrece una señal alentadora en una batalla que la ciencia lleva décadas intentando ganar.

Frases destacadas

“Ni la azitromicina, ni la tetraciclina, ni ningún antibiótico utilizado actualmente hace lo que hace la manikomicina”, afirmó Gerry Wright.

“No solo hemos encontrado un nuevo candidato a fármaco, sino un objetivo completamente nuevo en las bacterias”.

“Las bacterias no tienen mecanismos de resistencia preexistentes contra la manikomicina”.