La recuperación tras la cirugía de esófago y estómago avanza con nuevos protocolos

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Doctor Marcos Bruna – Vihas

MADRID, ESPAÑA/ SALUD DIGITAL— Un nuevo paradigma asistencial, liderado por especialistas del Vithas Valencia 9 de Octubre, está demostrando que el éxito de una cirugía de esófago estomago se fragua semanas antes de entrar en el bloque quirúrgico.

Este modelo, basado en la recuperación intensificada, rompe con las prácticas tradicionales de reposo prolongado y ayuno estricto, apostando por un acompañamiento integral que reduce significativamente el estrés del organismo ante la operación.

Uno de los conceptos más innovadores es la prehabilitación. Tal como explica el Dr. Marcos Bruna, cirujano general y especialista en aparato digestivo del centro, se trata de preparar al paciente para afrontar el estrés con mayores garantías de éxito.

Este modelo incluye “programas individualizados de ejercicio físico adaptado, apoyo emocional suplementación nutricional, así como ejercicios de fisioterapia respiratoria que contribuyen a mejorar la función pulmonar y reducir el riesgo de complicaciones respiratorias tras la intervención”, comenta el doctor.

EL POSOPERATORIO

El avance continúa tras la intervención con la aplicación de técnicas mínimamente invasivas y una gestión del dolor que prioriza evitar los opioides. Esto permite que el paciente esté consciente y confortable casi de inmediato, sin las náuseas somnolencia asociadas a los analgésicos tradicionales.

Los pilares del nuevo posoperatorio son la alimentación oral, la movilización activa temprana y la realización de fisioterapia respiratoria

Los pilares del nuevo posoperatorio son la alimentación oral “con líquidos y suplementos nutricionales específicos durante las primeras veinticuatro horas, la movilización activa temprana y la realización de fisioterapia respiratoria, animando al paciente a sentarse y caminar lo antes posible”, añade el especialista.

Además, a esta estrategia se suma la gestión de los fluidos intravenosos y la retirada precoz de sondas, catéteres y drenajes “lo que reduce el riesgo de infecciones y mejora la autonomía del paciente”, afirma el doctor.

"El éxito ya no depende exclusivamente de lo que ocurre en el quirófano, sino de un enfoque global que comienza semanas antes", subraya el doctor Bruna.

Este cambio de paradigma no sería posible sin una coordinación estrecha entre cirujanos, anestesistas, nutricionistas, fisioterapeutas y personal de enfermería entre otros. Este enfoque multimodal no solo ofrece mayores garantías de seguridad, sino que facilita una vuelta más rápida a la vida cotidiana, devolviendo al paciente su independencia en un tiempo récord.