
El Parlamento de Israel aprobó un proyecto de ley que legaliza la pena de muerte como castigo por defecto para los palestinos de Cisjordania condenados por el asesinato de israelíes. La legislación establece que las ejecuciones se realicen por ahorcamiento en un plazo de hasta 90 días tras la sentencia. La medida ha despertado el rechazo de diferentes frentes: desde Gaza hasta diplomáticos europeos.
