
Situada en el golfo Pérsico, a 25 kilómetros de las costas iraníes y a menos de 500 kilómetros del estratégico estrecho de Ormuz, la isla de Kharg alberga una terminal petrolera de gran importancia. Casi el 90 % del petróleo iraní transita por allí. Kharg recoge el crudo procedente de los principales yacimientos del país y sus recursos son vitales para la economía nacional. Gran parte de estos ingresos alimenta a la Guardia Revolucionaria, el Ejército ideológico del régimen, y contribuye a la financiación de su aparato militar.
