
Con velas y leyendo en voz alta los nombres de las víctimas, los ciudadanos de Bucha conmemoraron cuatro años de la masacre que acabó con la vida de más de 600 civiles en la ciudad y más de 1.400 en el distrito de Bucha, tras haber sido ocupada durante 32 días por tropas rusas poco después de la invasión a Ucrania en 2022. Entre las víctimas había niños, ancianos y mujeres, muchos de ellos torturados y luego ejecutados. Rusia niega la autoría de las atrocidades y asegura que fueron un montaje, pero las pruebas y los testigos afirman lo contrario.
