
“Eso ya no era una manifestación pacífica, se convirtió en un enfrentamiento que duró alrededor de tres horas, que puso en riesgo a los asistentes, familias, a las niñas y niños y adultos mayores. La violencia acabó con lo que inició como una protesta legítimamente ciudadana”, agregó.
El gobernador informó que solicitó a la Fiscalía del Estado de Jalisco revisar cada una de las detenciones, así como los videos del operativo, para investigar y sancionar posibles excesos policiales. Además, reveló que la Comisión Estatal de Derechos Humanos abrió una investigación de oficio para esclarecer los hechos. “Vamos a colaborar con toda la información que sea solicitada y atenderemos puntualmente cualquier recomendación”, sostuvo.
La mala calidad del agua que Guadalajara padece desde hace años
El problema de la calidad del agua en Guadalajara lleva más de cinco años. Sin embargo, la inconformidad ciudadana se ha intensificado durante las últimas semanas. Los afectados denuncian que el líquido llega sucio, con una tonalidad amarillenta y malos olores.
Algunos manifestantes entrevistados por WIRED en Español señalaron que esta situación los obliga a recurrir al agua embotellada para realizar actividades básicas como cocinar, lavar ropa y trastes, cepillarse los dientes y bañarse. Según relataron, “si te toca el agua, hueles a resumidero”.
El acceso a agua limpia fue la principal exigencia de la protesta. Los participantes afirmaron estar dispuestos a escuchar posibles soluciones, con la esperanza de que las condiciones cambien. Argumentaron que las autoridades cuentan con la tecnología y los recursos económicos necesarios para atender el problema, pero reclamaron que “lo que quieren son soluciones rápidas para embolsarse la lana como siempre”. También subrayaron: “Jalisco merece agua limpia. Señor gobernador, tome cartas en el asunto”.
La semana pasada, Lemus informó que especialistas recomendaron a su administración suspender el uso de la presa Las Pintas y del sistema antiguo de Chapala para abastecer a la zona metropolitana. El mandatario reconoció que esta medida reduciría considerablemente el suministro durante los próximos meses. Antes de la protesta, confirmó el cierre de la presa Las Pintas y aseguró que “comienzan a observarse mejoras en la apariencia y el olor del agua”.
En su mensaje más reciente, el gobernador reiteró su compromiso de resolver “de fondo” el problema. Señaló que su administración avanza en la modernización y ampliación de la planta potabilizadora de Miravalle y que espera la autorización del Congreso local para iniciar la construcción del nuevo acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, proyecto que, según indicó, ya fue validado técnicamente por Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Finalmente, reiteró que “el agua no se privatizará. El servicio no se entregará a ninguna empresa y definitivamente no subirán las tarifas que paga la gente. Estamos trabajando para conseguirlo y que la gente no tenga que volver a salir para exigir agua limpia”.

