Conoce a Melanie Santiler: la promesa cubana explora identidad y libertad en introspectivo álbum ‘Los Cisnes’

Paylaş

Bu Yazıyı Paylaş

veya linki kopyala

Trending on Billboard

En un mundo donde el reparto cubano está teniendo un momento viral y dando saltos internacionales, Melanie Santiler está yendo contra la corriente. Para mostrar mejor su arte, la cantante emergente de 25 años originaria de La Habana presenta su álbum debut Los Cisnes, lanzado hoy (25 de septiembre) bajo MamiFinaRecords/ONErpm.

Relacionadas

En este disco de 10 canciones, Santiler, una artista destacada En Nuestro Radar de Billboard en 2025, navega sin esfuerzo entre géneros como la música alternativa, jazz y electrónica, mientras redefine sin miedo el pop latino. Y aunque está creando música en sus propios términos, tres de las canciones — “Gataza”, “Delincuente” y “Los repas no lloran” — rinden homenaje al creciente movimiento del reparto (un género musical tropical y urbano que surge de los barrios de su isla caribeña).

“El reparto es un referente constante en mi música”, dice Santiler, quien actualmente está en España, en una entrevista por Zoom con Billboard. “Antes hacía reparto lento, ahora es más rápido, y ha evolucionado con las propuestas que he escuchado. En ‘Los Repas’ me atreví a hacer un reparto triste mezclado con las letras de los boleros”.

Pero más allá de la amalgama de melodías — inspiradas por artistas como Rosalía, C. Tangana, Yomil y el Dany, Buena Vista Social Club y Celia Cruz — Los Cisnes subraya años de introspección y búsqueda del alma, narrados a través de la voz soñadora y sensual de Santiler.

A continuación, Santiler habla más sobre su álbum debut.

Courtesy

Melanie Santiler tiene una propuesta muy diferente a lo que suena o es tendencia en Cuba hoy en día. ¿Qué te llevó a tomar este camino alternativo?

Está realmente siempre fue Melania, la tuve que amoldar al principio de la carrera, buscándome sobre todo, pero este álbum me da la capacidad de mostrar quien realmente soy, de extremo a extremo. El proyecto como tal me permite crear un universo que yo sentía que necesitaba. Cuando le enseñaba mi música a otras personas, sentía que todavía faltaban canciones que dijeran quién era yo. Este álbum me ha permitido esto para que la gente me conozca. 

Es verdad, no es lo que se está consumiendo en Cuba y eso me da un poco de miedo, pero a la vez tengo mucha fe que haya gente que le haga falta esa música en Cuba y el resto del mundo. Decidí tomar ese riesgo de ser yo misma, de decir lo que quería desde hace tiempo, de bailar, y de hacer un álbum visual.

En el tema inicial, “Guardaespaldas”, hay un verso que dice: “Me gustan que me hagan todo, menos escribirme las canciones”. ¿Qué tan involucrada estuviste en la composición del disco?

Todas las canciones están escritas por mí. Yo diría el 80-90%, con la contribución de los productores. De hecho, pude sacar canciones que tenía guardadas desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, “Azabache” es la primera canción que compuse en mi vida, hace seis años. Siempre la guarde para el álbum. La idea del disco realmente empezó en noviembre del año pasado cuando viajé a Madrid por primera vez y vi el mundo real. Entendí que tenía que dar el paso de ser un recording artist, y que era hora de mostrarle al mundo que soy capaz de hacer un proyecto más grande y hablar de cosas importantes. 

¿Cómo logró ese viaje a España dar vida realmente al proyecto?

Yo tengo una relación saludable con Madrid. Yo amo esta ciudad y cada vez que vengo hago un show importante. Con el [concierto] del año pasado, me di cuenta de que los proyectos existían. Por ejemplo en Cuba se utiliza mucho el single, y son muy pocos los artistas que se han atrevido a hacer un álbum conceptual como tal. Todas mis canciones están por algo y tienen una estructura. Lo que me atrajo de Madrid fue eso, que pude hacer otras cosas que van por otro camino. Me inspiré más en construir proyectos. 

“Los Cisnes”, junto a Carlos Varela, se siente como la canción más personal de todas y la más actual respecto a la situación en Cuba.

Tal cual. De hecho ponemos el himno de Cuba en menor, así que por eso se siente más triste. “Los Cisnes” está escrita casi a la par de “Azabache”; no es de las canciones más nuevas del álbum, pero sigue siendo muy actual con respeto a todo. Poder hacerla con Carlos Varela es un sueño. Las canciones siempre las he usado para hablar lo que creo y lo que necesito comunicar. Esta siempre va a ser mi respuesta a cualquier pregunta sobre mi país. En “Los Cisnes”, lo dije todo.  

¿Por qué deberíamos escuchar a Melanie Santiler ahora?

Yo estoy pasando por procesos similares a los de todo el mundo. Yo no quiero que la gente me escuche a mí por ser la promesa. Quisiera que me escucharan a mí para encontrar a alguien que está hablando verdades desde su punto de vista y tratando de ser súper sincera con ella misma, y eso conecta muchísimo más que cualquier aspiración.  

Siento que escuchar un proyecto sincero en un momento en que la industria de la música es tan comercial, es lo más válido. Ver el trabajo, verme a mí misma luchando, buscar mi identidad, mostrar lo que estoy pasando. El álbum habla de un proceso de búsqueda al final de transformación. De cómo empezaste tu carrera de una forma y han sucedido millón de cosas y estás llegando a otro lugar. El camino de la heroína, que no es el resultado final sino el proceso, y lo que estás aprendiendo en el camino. 

Entonces, ¿qué aprendiste por el camino?

Creo que me llevo sobre todo el no tener respuestas. De hecho “Rezo”, que cierra el álbum, habla de no estar bien, que no sabes qué hacer aún pero tienes la esperanza de que todo va a salir bien. Es más bien vivir el proceso de que pueden pasar cosas buenas y cosas malas, pero tengo que seguir adelante. Es esa búsqueda de identidad, libertad, e incluso qué significa ser cubano para mí, y entender que no hay respuestas para preguntas bien grandes. Es un disco de proceso, no de hallazgo como tal.