¡Ya no tienes Síndrome de Ovario Poliquístico! Descubre por qué el cambio de nombre y lo que debes saber

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Imagen Ilustrativa / Pexels.com / Ivan Obolensky

SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), una de las condiciones hormonales más comunes en mujeres, dejará oficialmente atrás el nombre con el que ha sido conocido durante décadas. Ahora pasará a denominarse “Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino” (SOMP), una decisión respaldada por expertos internacionales y publicada en la revista científica The Lancet.

Aunque para muchas pacientes el anuncio puede parecer solo un cambio de términos, especialistas aseguran que representa un avance importante en la comprensión de una enfermedad que afecta a más de 170 millones de mujeres en todo el mundo.

Los investigadores explican que el término “ovario poliquístico” era científicamente incorrecto y generaba confusión, ya que muchas mujeres diagnosticadas con la condición no presentan quistes ováricos patológicos.

Además, el antiguo nombre reducía la enfermedad a un problema ginecológico, cuando en realidad se trata de un trastorno multisistémico que puede afectar el metabolismo, las hormonas, la salud mental y el sistema cardiovascular.

Según el estudio, el nuevo término SOMP refleja de manera más precisa las alteraciones endocrinas, metabólicas y ováricas asociadas a la condición.

Más que un problema reproductivo

Los especialistas recuerdan que esta enfermedad no solo está relacionada con irregularidades menstruales o infertilidad. También puede provocar resistencia a la insulina, obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión, ansiedad, depresión, apnea del sueño, acné, caída del cabello y crecimiento excesivo de vello.

Por esta razón, los expertos consideran que el antiguo nombre invisibilizaba muchas de las consecuencias reales que enfrentan las pacientes.

En ese sentido, la investigación también señala que el término SOP contribuyó durante años al estigma social, especialmente en culturas donde la fertilidad femenina tiene un gran peso.

Muchas pacientes expresaron sentirse incómodas con un nombre que centraba toda la enfermedad en los ovarios y la reproducción, dejando de lado otros síntomas que afectan significativamente su calidad de vida.

Hasta un 80 % sin diagnóstico

Uno de los datos más preocupantes del estudio es que entre el 70 % y el 80 % de las mujeres con la condición todavía no han sido diagnosticadas.

Los autores sostienen que la confusión provocada por el nombre anterior influyó en retrasos diagnósticos y en una atención médica fragmentada.

El cambio de nombre fue resultado de un proceso internacional en el que participaron 56 organizaciones médicas, científicas y de pacientes, además de más de 14 mil mujeres y profesionales de la salud de distintas regiones del mundo.

Ahora, los especialistas trabajan en una estrategia global para implementar gradualmente el nuevo término en hospitales, sistemas de salud, investigaciones y clasificaciones médicas internacionales.

Para los expertos, este cambio no solo actualiza el nombre de la enfermedad, sino que también transforma la manera en que se entiende y aborda una condición que durante años fue simplificada y mal interpretada.