Un estudio revela que una bacteria hospitalaria puede desplazarse de los pulmones al intestino y aumentar el riesgo de sepsis

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PULMON

NUEVA YORK,EE.UU./ SALUD DIGITAL.- Una nueva investigación publicada este 25 de noviembre en Nature Communications revela que la bacteria Pseudomonas aeruginosa, responsable de infecciones hospitalarias graves, puede desplazarse dentro del cuerpo desde los pulmones hasta el intestino, lo que incrementa el riesgo de sepsis en pacientes vulnerables.

El equipo del Wellcome Sanger Instituteanalizó datos de ADN de pacientes hospitalizados con el fin de comprender cómo estas bacterias se traslada entre diferentes órganos. El estudio evidencia que una infección pulmonar puede desencadenar la presencia de la bacteria en otras partes del cuerpo, aumentando significativamente la probabilidad de complicaciones graves. 

Esta bacteria común puede causar neumonía, infecciones del oído, urinarias y de heridas, y es una de las principales causas de sepsis, una afección potencialmente mortal. En el Reino Unido, la sepsis está vinculada a 48.000 muertes anuales, con cinco fallecimientos cada hora.

Investigaciones previas habían demostrado movimientos de la bacteria desde el intestino hacia los pulmones en un paciente de UCI, pero no se conocía precisión la frecuencia ni la dirección habitual del desplazamiento. Para aclararlo, los investigadores analizaron datos de secuenciación metagenómica de 256 pacientes hospitalizados en Italia.

Entre los 84 pacientes en los que se identificaron genomas de la bacteria, se encontraron 27 casos en los que el mismo clon de P. aeruginosa aparecía en múltiples partes del cuerpo. Esto indica que la mayoría de las infecciones se originan por un único clon que se establece y se propaga dentro del propio organismo, en lugar de provenir de nuevas exposiciones en el hospital. Además, la presencia de la bacteria fue más frecuente en pacientes de UCI que en otras áreas.

Mediante la reconstrucción de árboles genealógicos de los genomas bacterianos, los investigadores determinaron que la mayoría de las cepas se originaron en los pulmones, desplazándose posteriormente hacia el intestino, donde puede establecerse colonizaciones a largo plazo. La ingestión natural de esputo podría ser la vía que facilita este movimiento interno. También se detectó la bacteria en la nariz, pero no de forma aislada, lo que indica que no actúa como zona de colonización estable.

El estudio identificó cambios frecuentes en genes asociados a la resistencia antimicrobiana, independientemente del órgano donde se encontrara la bacteria, lo que complica su tratamiento en entornos hospitalarios. Los investigadores explican que estos hallazgos amplían el conocimiento sobre cómo P. aeruginosa cirucla dentro del cuerpo humano y señalan que la colonización pulmonar debe considerarse un factor de riesgo para sepsis de origen intestinal.

El Dr. Lewis Fisher, primer autor del estudio, destacó que la mayoría de los pacientes portaban la misma cepa en varias partes del cuerpo, lo que demuestra su capacidad para persistir una vez establecida. Por su parte, el Dr. Ron Daniels, director médico de UK Sepsis Trust, señaló que estas infecciones son especialmente problemáticas en UCI y que la investigación mejora la comprensión del comportamiento de la bacteria.

El profesor Jukka Corander, coautor del estudio, subrayó la rapidez con la que la bacteria desarrolla resistencia a los antibióticos, mientras que la Dra. Josie Bryant, también autora principal, indicó que reconocer estos movimientos internos es esencial para mejorar la vigilancia hospitalaria y prevenir casos de sepsis en pacientes vulnerables.