
17 personas murieron y numerosas infraestructuras sufrieron daños severos en Kiev y sus alrededores, luego de un intenso bombardeo con drones y misiles balísticos que aprovechó la escasez de defensas antiaéreas en Ucrania para potenciar el daño.
En total fueron desplegados 115 drones y 28 misiles contra la región de Kiev, causando destrozos en 13 almacenes, siete centros logísticos de grandes minoristas y una estación de trenes, además de los costos humanos.
La Fuerza Aérea ucraniana informó que sus defensas lograron derribar el 90% de los aviones no tripulados, pero admitió que los 24 misiles balísticos y otros cuatro misiles de crucero Zircon lograron hacer blanco.
Ucrania atraviesa una aguda escasez de misiles de defensa aérea para los sistemas Patriot, que son los únicos capaces de derribar los misiles balísticos rusos, porque viajan por encima de la velocidad del sonido.
Estados Unidos ha desviado buena parte de su arsenal de este tipo al Medio Oriente desde que se inició la guerra contra Irán, y el presidente Donald Trump ha puesto en duda ahora su disposición a emitir licencias para que Ucrania fabrique sus propios misiles de defensa aérea Patriot.
"Los interceptores de misiles balísticos podrían haber salvado la vida de los fallecidos hoy", apuntó en su canal de Telegram el presidente Volodímir Zelenski, al tiempo que urgía a sus aliados extranjeros a reponer los suministros de interceptores.
Con Reuters, AP y EFE
