
Santo Domingo, República Dominicana. – La economía dominicana continúa mostrando señales de solidez en 2026, con un crecimiento interanual de 3.9 % en febrero, el más alto de los últimos once meses, impulsado en gran medida por el dinamismo del turismo y el notable desempeño del sector de hoteles, bares y restaurantes.
De acuerdo con las cifras preliminares del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE), el país acumula una expansión promedio de 3.7 % en el período enero-febrero, consolidando al sector servicios como uno de los principales motores de la actividad económica nacional.
En este contexto, el segmento de hoteles, bares y restaurantes registró un crecimiento interanual de 5.3 %, reafirmando su papel estratégico dentro de la economía dominicana. Este desempeño está estrechamente vinculado al aumento sostenido en la llegada de turistas internacionales, que alcanzó 1,649,926 visitantes en los dos primeros meses del año, para un crecimiento de 10 % respecto al mismo período de 2025.
Este flujo de visitantes ha generado un efecto multiplicador en toda la cadena de valor turística, beneficiando directamente a restaurantes, bares, centros de entretenimiento y otros servicios vinculados a la experiencia del visitante. Desde la alta cocina hasta las propuestas gastronómicas locales, el país continúa posicionándose como un destino donde la oferta culinaria y la vida nocturna son parte esencial del atractivo turístico.
Asimismo, el crecimiento del turismo ha incentivado nuevas inversiones en infraestructura, tanto en proyectos hoteleros como en desarrollos comerciales y gastronómicos, fortaleciendo la oferta del país y elevando su competitividad en la región del Caribe.
El buen momento del sector también se ve respaldado por condiciones financieras más favorables, que han permitido la expansión del crédito al sector privado, facilitando la apertura de nuevos establecimientos y la modernización de negocios existentes.
En paralelo, el crecimiento de otras áreas como la construcción (5.8 %) y la minería (9.4 %) contribuye a sostener el ritmo de la economía, creando un entorno propicio para el desarrollo turístico y la generación de empleos vinculados a este sector.
En un escenario internacional marcado por la incertidumbre, la República Dominicana reafirma su resiliencia económica, apoyada en un turismo en expansión y en una oferta de bares y restaurantes cada vez más diversa, innovadora y alineada con las tendencias globales.
Este desempeño consolida al país como uno de los destinos más atractivos del Caribe, donde la combinación de crecimiento económico, hospitalidad y experiencia gastronómica continúa conquistando a millones de visitantes cada año.
