Tratar determinadas células madre puede prevenir la recurrencia del cáncer gástrico

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NUEVA YORK,EE.UU./ SALUD DIGITAL.- Investigadores del Instituto A*STAR de Biología Molecular y Celular (A*STAR IMCB) han logrado identificar las células concretas que explican la elevada probabilidad de que el cáncer gástrico vuelva a aparecer tras el tratamiento. 

El trabajo demuestra, además, que la eliminación selectiva de estas células es capaz de frenar el crecimiento tumoral, incluso en fases avanzadas de la enfermedad con metástasis en otros órganos.

El estudio, publicado en Science, revela que una proteína llamada acuaporina-5 (AQP5) marca estas células. Cuando los investigadores eliminaron selectivamente las células que expresaban AQP5 en modelos de laboratorio, los tumores se redujeron y no volvieron a aparecer.

El cáncer gástrico sigue representando una carga sanitaria importante en Singapur y en toda Asia, donde las tasas de incidencia se encuentran entre las más altas del mundo. Más de dos tercios de los pacientes son diagnosticados en estadios avanzados, lo que contribuye a una supervivencia precaria. Uno de los mayores desafíos es que la enfermedad recurre con frecuencia. 

Un paciente puede someterse a cirugía o quimioterapia y no mostrar signos de enfermedad remanente, solo para que el cáncer reaparezca meses o años después, a menudo habiéndose propagado a órganos como el hígado o los pulmones.

Los científicos han sospechado desde hace tiempo que una pequeña población de células sobrevive al tratamiento y regenera el tumor. Se cree que estas "células madre cancerosas" resisten a las terapias convencionales, lo que permite que la enfermedad reaparezca incluso después de extirpar el tumor visible.

Intentos previos de identificar células madre de cáncer gástrico mediante otros marcadores proteicos, como CD44 o CD133, arrojaron resultados inconsistentes. Estos marcadores a menudo aparecían también en células sanas o no explicaban completamente el comportamiento tumoral.

IDENTIFICA Y ELIMINA CÉLULAS CANCEROSAS

El equipo de A*STAR descubrió que la AQP5 marca de forma fiable las células madre cancerosas en tumores gástricos. Las acuaporinas son proteínas que forman canales en las membranas celulares para controlar el flujo de agua hacia dentro y hacia fuera de las células. 

Si bien se sabía previamente que la AQP5 marcaba las células madre en el tejido gástrico sano, este estudio demuestra que también identifica las células específicas responsables del crecimiento, la propagación y la recurrencia del tumor.

Los investigadores descubrieron que las células con AQP5 eran capaces de formar nuevos tumores, mientras que las células sin AQP5 rara vez lo hacían. Lo más significativo es que, al utilizar un método dirigido para eliminar únicamente las células que expresaban AQP5, los tumores dejaron de crecer o se redujeron por completo y no recurrieron. Esto se observó incluso en cánceres que se habían propagado a otros órganos.

"La alta tasa de recurrencia del cáncer gástrico ha representado un desafío para los médicos desde hace tiempo", afirmó el profesor Nick Barker, científico principal sénior de A*STAR IMCB. "Estos hallazgos nos brindan un objetivo definido. Actualmente, trabajamos en el desarrollo de terapias contra las células que expresan AQP5 que podrían ofrecer a los pacientes una mayor probabilidad de una remisión duradera".

El descubrimiento se basa en la investigación del profesor Barker de 2020, publicada en Nature, que identificó la AQP5 como un marcador de células madre en el tejido gástrico sano. Estas células madre normales son responsables de la renovación continua del revestimiento del estómago. 

El estudio actual demuestra que cuando estas células madre se vuelven cancerosas, retienen la AQP5, lo que la convierte en una forma fiable de identificar las células que impulsan el crecimiento tumoral.

Los hallazgos apuntan a la AQP5 como un objetivo potencial para nuevos tratamientos contra el cáncer gástrico. El equipo de investigación está desarrollando anticuerpos específicos para la AQP5 y evaluando fármacos candidatos, con el objetivo de realizar estudios preclínicos. Cualquier terapia debería probarse en ensayos clínicos antes de poder utilizarse en pacientes. Este proceso suele tardar muchos años.