
Sophie Adenot está a punto de cumplir el sueño de su vida: convertirse en la segunda francesa en viajar al espacio. Su misión, una aventura de nueve meses a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI), representa la culminación de una trayectoria profesional excepcional. En este reportaje compartimos la exigente preparación física, mental y académica que la ha llevado a alcanzar su sueño espacial.
La fascinación de Sophie Adenot por el espacio comenzó a una edad muy temprana. Primero se inspiró en su abuelo, exmecánico de aeronaves de la Fuerza Aérea Francesa y más tarde en Claudie Haigneré, la primera mujer francesa en convertirse en astronauta.
"El día que Claudie despegó, pensé: hay una mujer astronauta. Es posible", recuerda Adenot, cómo vio en directo por televisión la misión de Haigneré a la estación espacial Mir en 1996.
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Ingeniera de profesión, Adenot se graduó en el Instituto Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Francia en Toulouse, así como en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos. Comenzó su carrera profesional en Airbus antes de incorporarse a la Fuerza Aérea Francesa a los 23 años. En 2019, hizo historia al convertirse en la primera mujer piloto de pruebas de helicópteros de Francia.
Tras un intento fallido en 2008, Adenot volvió a postularse en 2021 al programa de selección de astronautas de la Agencia Espacial Europea . En esta ocasión, fue elegida como una de las cinco candidatas de un total de 22.500.
Entrenamiento intensivo
Posteriormente, se embarcó en un riguroso entrenamiento de casi tres años por Alemania, Francia, Estados Unidos y Japón. Ese proceso incluyó simulacros de caminatas espaciales en grandes piscinas, ejercicios de realidad virtual y entrenamiento de supervivencia. Su capacidad para mantener la calma bajo presión ha sido una de sus mayores fortalezas.
"Es muy decidida, capaz de mantener la concentración en situaciones críticas, fundamentalmente empática y profundamente motivada, con un claro objetivo de alcanzar su objetivo", afirma Daniel Neuenschwander, Director de Exploración Humana y Robótica de la Agencia Espacial Europea.
La ISS, un laboratorio volador
A bordo de la EEI, Adenot se enfrentará a una amplia gama de retos científicos y técnicos. Durante la misión, realizará alrededor de 200 experimentos, incluyendo varios centrados en la ecografía médica en el espacio.
La estación también será un lugar mágico. "A bordo de la EEI, orbitas la Tierra cada 90 minutos, dieciséis veces al día, y ves un amanecer en cada ocasión. Son momentos mágicos", afirma Haigneré.
Al igual que su predecesor, Adenot quiere asegurarse de aferrarse a la sensación de asombro que tenía cuando era niña, ahora que el sueño de su vida finalmente se hace realidad.
