En el marco de un foro energético celebrado en la ciudad de Kazán, el ministro de Energía ruso, Serguéi Tsivilev, celebró ante la prensa local que "un buque ruso rompió el bloqueo" impuesto por Washington y que "ahora se está cargando el segundo". Es señal de que "no abandonaremos a los cubanos", dijo.
El arribo del barco petrolero ruso a Cuba –el Anatoly Kolodkin, sancionado por EE. UU. y la Unión Europea– supuso la primera entrega significativa de crudo a la isla en cerca de tres meses, un alivio al estricto embargo petrolero estadounidense, que contó con la aprobación de Washington.
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La Casa Blanca consideró el permiso como parte de "un acto humanitario" que no modifica la política de sanciones de la Administración de Donald Trump. El propio mandatario estadounidense había restado importancia a que Moscú rompiese el bloqueo y a la llegada del petrolero a Cuba: "Tienen un mal régimen, tiene un liderazgo malo y corrupto, y si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa".
Trump insistió en que no tenía "ningún problema" con que Rusia enviara petróleo a Cuba, tras haber impedido la llegada de crudo venezolano a la isla y también de otros países como México, bajo amenaza de aranceles.
Aun con la total atención puesta en la guerra que inició junto a Israel contra Irán, Trump ha repetido en ocasiones recientes su intención de "tomar Cuba" y su Administración sugiere la posibilidad de forzar un "cambio de régimen".
El miércoles, en declaraciones a 'Fox News', el secretario de Estado, Marco Rubio, reiteró que la isla caribeña "necesita reformas políticas y económicas" y anticipó que "pronto tendremos más noticias sobre Cuba, estamos trabajando en eso", sin entrar en mayores detalles.
El buque Anatoly Kolodkin llegó cargado con 730.000 barriles de crudo, ofreciendo un respiro a los cubanos que sufren prolongados apagones diarios, escasez de transporte público y una inflación galopante.
La crisis energética en Cuba se agudizó en enero, cuando Trump cortó el flujo de petróleo venezolano tras la caída de Nicolás Maduro, principal aliado de La Habana en la región.
Con AFP, EFE y Reuters
