
Ucrania sufre la agudización de la ofensiva aérea rusa. Sobrevivientes del ataque de las fuerzas del Kremlin contra un depósito de municiones en Bucha, cerca de Kiev, el 29 de agosto, lo han perdido casi todo. Al menos 37 personas murieron por la magnitud de la explosión, mientras otros residentes tienen sus casas calcinadas. El Gobierno de Ucrania anunció una investigación a fondo para saber por qué el depósito de armamento estaba ubicado cerca de una zona residencial. El presidente Volodímir Zelenski ha hecho un llamado a sus aliados para que le provean más equipos de interceptación de proyectiles.
