El escrutinio de la primera vuelta de las elecciones, realizada el 12 de abril, no está terminado y aún no se dictamina quién será el contendiente de Keiko Fujimori en la segunda vuelta del próximo 7 de junio.
Las denuncias de irregularidades en los comicios del primer turno plantaron un clima de descontento que se intensifica con la falta de certeza con respecto a los resultados y las denuncias, sin pruebas, de fraude emitidas por el candidato ultraderechista Rafael López Aliaga.
“Hay un clima de total incertidumbre, descontento y rechazo de la población por esto que se ha desarrollado”, cuenta Francisco Zacarías, corresponsal de France 24 en Lima.
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Roberto Sánchez o Rafael López Aliaga: ¿qué falta para conocer quién será el rival de Keiko Fujimori?
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú avanza en el conteo de los votos, pero con más del 99% de las actas escrutadas, no logra determinar si Roberto Sánchez o Rafael López Aliaga será el rival de la candidata de la derechista Fuerza Popular en el balotaje del 7 de junio. El sábado 9 de mayo la diferencia entre ambos no superaba los 16.000 sufragios.
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Al mismo tiempo, el Jurado Nacional de Elecciones analiza unas 1.000 actas observadas que podrían modificar el escrutinio. La mayoría de ellas provienen de zonas rurales y el extranjero. Zacarías sostiene que se dieron casos de ciudadanos que buscaban votar por un candidato, pero que, en una papeleta con abundancia de opciones, marcaron fuera del recuadro y eso invalidó su voto. El proceso para definir qué se hace en estos casos lleva un tiempo prolongado.
Kathy Zegarra, analista e integrante de la Red de Politólogas en Perú, aclara a France 24 en Español que se modificaron las reglas respecto a la resolución de impugnaciones.
“Esto ha hecho que sea mucho más largo este proceso y esto hace que la autoridad electoral, en este caso el Jurado Nacional de Elecciones, se demore mucho más tiempo en confirmar lo que creo que muchos expertos ya han dicho con respecto a las proyecciones, que en segunda vuelta va a estar Roberto Sánchez y Keiko Fujimori”, sostiene.
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Entre la paridad de fuerzas, las irregularidades y la “narrativa del fraude”
"Se está consumando un golpe de Estado en Perú (…) nos están imponiendo una segunda vuelta con dos personas que no son legítimas, no hay una transparencia en el proceso", dice el candidato Rafael López Aliaga en el marco de una reunión con la prensa extranjera acreditada en Perú. Para rematar, anuncia que, gane Keiko Fujimori o triunfe Roberto Sánchez, desconocerá el resultado y recurrirá a organismos internacionales, sin precisar a cuáles.
Del otro lado, una manifestación de simpatizantes de partidos de centro e izquierda se concentró frente al Jurado Nacional Electoral para defender “el voto popular” que daría a Roberto Sánchez la posibilidad de competir en la segunda vuelta.
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Al igual que en 2021, se repite lo que Zegarra denomina “narrativa del fraude”, aunque loa observadores nacionales e internacionales rechazan la posibilidad de una manipulación de los resultados. “Los márgenes son pequeños, entonces esto da más oportunidad a aludir o categorizar algo tan serio como un fraude”, advierte.
La “narrativa” aludida por la integrante de la Red de Politólogas pone especial énfasis en el hecho de que Rafael López Aliaga hable de fraude, incluso antes del proceso electoral. Él, además, siempre cuestionó a las autoridades de la OMPE con el apoyo de algunos medios de comunicación. “Creo que es una cuestión muy política y que viene de mucho más atrás, especialmente por parte de la derecha”, sintetiza.
La analista también le asigna responsabilidad a la ONPE por su desempeño “cuestionable”, especialmente en Lima: “Perú tiene un proceso electoral muy complejo porque es muy grande y tiene zonas que son muy remotas, pero se tuvo una respuesta tardía y lenta, especialmente por parte del exjefe de la entidad, Piero Corvetto. Tampoco se reconocieron errores”.
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De todas formas, destaca que, aunque hubo irregularidades, los observadores electorales confirmaron que no hay una acción sistemática que implique un fraude y que no son suficientes para modificar el orden de los candidatos. “Estamos en una situación muy compleja en donde la próxima elección de la segunda vuelta tiene que ser impecable y disminuir al máximo los errores electorales”, alerta.
¿Qué puede pasar con los resultados de las elecciones en Perú?
La sugerencia de Rafael López Aliaga para repetir el sufragio y las propuestas de algunos sectores militares retirados para dar un “golpe militar democrático” que tome el poder por un año y convoque nuevamente a elecciones exhiben un escenario institucional complejo para el país andino.
A estos planteamientos se suma el antecedente de las denuncias de fraude por parte de la derechista Keiko Fujimori en 2021 contra el izquierdista Pedro Castillo, en el marco de un triunfo ajustado para el expresidente. El interrogante ahora es qué podría ocurrir ante una eventual segunda vuelta donde se repita el mismo escenario, ahora con Roberto Sánchez.
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“Si hay un alto margen entre los dos candidatos, creo que estarían mucho más debilitados estos llamados de fraude. Si esto no sucede, puede haber otro proceso en donde se ponga en cuestión las elecciones, e incluso puede generar actos de violencia”, advierte la politóloga.
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El proceso de atomización política y la crisis de legitimidad
Fujimori, la candidata más votada en la primera vuelta electoral de Perú, apenas alcanza 17%, mientras que seis candidatos obtienen guarismos que oscilan entre 7% y el 12%. Un escenario de dispersión que complica la situación.
El corresponsal de France 24 en Lima asegura que estas son las elecciones más atípicas de la historia del país porque nunca se presentó tanta cantidad de candidatos. Zacarías cuenta que “cuando se iniciaron las inscripciones, llegaron a ser alrededor de 46 partidos políticos, que luego fueron saliendo y quedaron 36. Nunca se había hecho un planillón tan extenso, más grande que el diámetro de una caja de pizza y con solamente un minuto de tiempo para que el elector, que no ha tenido información, pueda decidir. Entonces, la gente se vuelve loca y hay muchos que han tenido errores al momento de sufragar”.
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Parte de esta situación es facilitada por una medida promulgada en 2023 por el Congreso para eliminar la ley que establecía las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. Si bien esta modalidad nunca se había aplicado, la decisión generó múltiples críticas, bajo el argumento de que permite un aumento significativo en el número de partidos inscritos.
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Los peruanos que acudieron a las urnas se enfrentaron a una papeleta con 35 candidatos presidenciales, una situación que configuró la dispersión citada. “Son una especie de minicandidatos, o candidatos enanos, y ha habido una oferta muy grande con poco interés por parte de la ciudadanía”, reflexiona Zegarra. En esta perspectiva, subraya el “descrédito” de la dirigencia política y la ausencia de una candidatura carismática o popular que genere esperanza.
