
Hacerse un tatuaje es un acto de reivindicación de la autonomía sobre el propio cuerpo. Puede que no parezca algo tan profundo cuando estás en un local eligiendo diseños de broma con tus amigos. Pero aunque esa rosa, esa golondrina o ese corazón sangrante no tengan más significado que el de "verse genial", has tomado la decisión consciente de cambiar tu aspecto de forma permanente.
Recientemente, en internet se ha extendido la teoría de que los tatuajes ofrecen otro tipo de autonomía corporal: protección frente a la reproducción de tu imagen en videos creados por herramientas de IA. Según se afirma, estar cubierto de tinta te proporciona una defensa contra los deepfakes, ya que la versión actual de los programas de IA no es capaz de reproducir todo ese detalle artístico. Los programas que generan fotografías fijas ya han avanzado lo suficiente como para que los tatuajes no supongan un problema para ellos. "Cuantos más tatuajes tengas, menos creíble resultará cuando imiten tu imagen, ya que no podrán reproducir correctamente los tatuajes en cada fotograma", afirmó un creador llamado Ren en un clip viral.
Se trata de una premisa apasionante, quizás especialmente entre los entusiastas de los tatuajes, quienes tienden a mostrarse más contrarios a la IA que la media. Se ha producido un aumento significativo de los deepfakes, que, además de hacer que parezca que tu gato por fin ha aprendido a bailar la Macarena, pueden utilizarse para una amplia gama de fines maliciosos: propaganda política, publicidad engañosa y material de abuso sexual infantil. Además, sería una verdad históricamente elegante: como señaló la tatuadora Jaylind en un video, durante miles de años, culturas de todo el mundo han utilizado los tatuajes como forma de protección contra dolencias físicas y espirituales.
Según los investigadores en IA con los que hablé, es cierto que a los modelos de IA les cuesta mucho recrear tatuajes en los videos… al menos, en este preciso momento. "Hay algo de verdad en ello, pero no es del todo correcto", afirma Hany Farid, profesor de informática en el Dartmouth College de New Hampshire e investigador especializado en informática forense y detección de deepfakes, que además tiene al menos un tatuaje.
A la IA le cuesta trabajo reproducir los detalles
Por muy buena que se haya vuelto la IA, lo que mejor recrea son los elementos visuales sencillos. "No es que le cueste con los tatuajes, en sí. Es que le cuesta captar los detalles", menciona Farid.
Además, hay menos personas con tatuajes visibles que sin ellos: solo el 22% de la población de EE UU tiene más de un tatuaje. Eso significa que el conjunto de datos de entrenamiento del modelo con personas tatuadas es mucho más reducido que el de personas sin tatuajes, indica Saetbyeol Leeyouk, tecnóloga crítica y estudiante de posgrado en el MIT Media Lab, cuyo trabajo se centra en la intersección entre la ética y la IA.
"Si vas a decir que 'los tatuajes dificultan que la IA generativa recree tu imagen', tienes que terminar esa frase con 'hoy'. Mañana, la semana que viene, el mes que viene, la cosa mejorará. Lo sabemos", explica Farid. Leeyouk está de acuerdo y afirma: "Con el tiempo, el problema de los tatuajes se resolverá".
Como prueba de esta aceleración, Farid nos recuerda el video de 2023 en el que Will Smith come espagueti, un montaje de pesadilla en el que unas figuras con una forma vagamente parecida a la de Will Smith se meten a puñados unas bolas parecidas a pasta en lo que podría pasar por una boca humana si no estuvieras familiarizado con la especie. Tres años después, un usuario de Reddit creó una versión actualizada que, siempre que no busques con demasiado detenimiento un alma humana detrás de los ojos, podría ser perfectamente un anuncio de espagueti protagonizado por Will Smith.
