La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) vinculó el brote de ciclosporiasis, conocida coloquialmente como “diarrea explosiva”, detectado en ese país con la lechuga suministrada por un proveedor mexicano que, hasta ahora, abastecía este producto a la cadena de restaurantes Taco Bell.
En su actualización más reciente sobre la situación sanitaria, la agencia informó que la investigación continúa en desarrollo, aunque precisó que "los consumidores deben evitar comer lechuga iceberg rallada procedente de México en los establecimientos de Taco Bell de Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio y Virginia Occidental".
De acuerdo con los datos publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), hasta el momento se han confirmado 1,644 casos de ciclosporiasis en esos cinco estados. Los primeros contagios se registraron entre el 13 de mayo y el 13 de julio de 2026. Del total de pacientes, 94 han requerido hospitalización y, hasta ahora, no se han reportado fallecimientos.
Ante el incremento de los casos, la FDA puso en marcha una investigación de rastreo para identificar el origen del brote. Las indagatorias revelaron que todas las personas afectadas habían consumido algún alimento de Taco Bell y que cerca del 90% reportó haber ingerido productos que contenían lechuga iceberg.
Con base en esta información, la FDA identificó “una convergencia en un único proveedor de lechuga iceberg procedente de México, utilizada por los establecimientos de Taco Bell donde las personas enfermas consumieron diversos alimentos antes de presentar síntomas”.
La agencia indicó que trabaja de manera conjunta con el proveedor involucrado para determinar si la lechuga potencialmente contaminada aún permanece en el mercado. Por su parte, Taco Bell informó que suspenderá el uso de ingredientes provenientes del distribuidor identificado mientras concluye la investigación.
Aunque el reporte oficial no revela el nombre de la empresa, un informe de The New York Times aseguró que se trata de Taylor Farms, compañía que distribuye frutas, verduras y otros productos frescos a una amplia red de restaurantes, supermercados y tiendas de conveniencia en Estados Unidos.
La FDA también señaló que mantiene activos sus protocolos de investigación para determinar el alcance de la contaminación. Asimismo, advirtió que "es posible que se identifiquen otras marcas, restaurantes, minoristas o canales de distribución implicados a medida que avance la investigación".
¿Está México en riesgo por el brote de diarrea explosiva?
Si bien el brote se ha detectado únicamente en cinco estados, las autoridades sanitarias estiman que en todo Estados Unidos podrían existir alrededor de 7,000 contagios potenciales, por lo que el número de casos confirmados podría aumentar en los próximos días conforme avance la vigilancia epidemiológica.
Especialistas señalan que, debido a la intensa relación comercial entre México y Estados Unidos, así como al constante intercambio de productos agrícolas, no puede descartarse la aparición de casos relacionados con este brote en territorio mexicano. No obstante, aclaran que la enfermedad no es nueva en el país, ya que se han documentado diversos episodios en años anteriores, principalmente durante las temporadas de calor.
El infectólogo y excomisionado nacional para la Influenza de 2009, Alejandro Macías, explicó que, aunque ha atendido casos de diarrea explosiva en México, ello no es evidencia suficiente para afirmar que actualmente exista un brote en el país. De hecho, diversas instituciones sanitarias coinciden en que episodios como el detectado en Estados Unidos son poco frecuentes debido a las características de transmisión del parásito.
¿Qué es la diarrea explosiva y qué tan contagiosa es?
La ciclosporiasis, conocida popularmente como diarrea explosiva, es una enfermedad intestinal provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis y su tasa de mortalidad es cercana a cero. Este microorganismo posee características que le permiten alojarse en pequeñas grietas presentes en frutas y verduras, por lo que suele encontrarse con mayor frecuencia en productos frescos que se consumen crudos, como hierbas aromáticas, lechuga y distintos tipos de bayas.
Aunque el parásito es resistente al cloro y a los desinfectantes de uso común empleados por la industria alimentaria, la transmisión directa de una persona a otra es poco frecuente. Cyclospora cayetanensis, que únicamente infecta a los seres humanos, se elimina a través de las heces de personas contagiadas. Para que ocurra un nuevo contagio, esos desechos deben contaminar agua o alimentos que posteriormente sean consumidos sin una adecuada cocción.


