
La campaña electoral de Colombia de cara a las presidenciales de este 31 de mayo, estuvo atravesada por la desinformación. En un país donde el aumento de la violencia perpetrada por grupos ilegales sembró temor en la población, contenidos virales buscaron ligar a los contendientes con grupos armados. La candidata de derecha, Paloma Valencia, no propuso públicamente sumar paramilitares a su posible gobierno; tampoco el izquierdista Iván Cepeda dijo que fortalecerá las fuerzas armadas de Colombia con integrantes de la antigua guerrilla de las FARC.
