
Gabriel Pérez apostaba sobre los temas o las palabras que mencionaría el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante sus intervenciones públicas. Una plataforma de apuestas detectó una actividad sospechosa al notar que Pérez ganaba de forma sistemática después de cada discurso del mandatario. Al investigar, las autoridades descubrieron que su trabajo era operar el teleprompter de Trump, por lo que tenía acceso anticipado a los discursos que el presidente iba a leer. Tras conocerse el caso, el funcionario fue suspendido.

