Prácticamente sin oposición, los rebeldes hutíes continuaron este 11 de septiembre su rápido avance por la costa occidental del mar Rojo en Yemen, el mayor en el área desde el inicio de la guerra civil yemení en 2014, y están a las puertas de controlar el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb.
"Todo lo que estaba bajo nuestro control en la costa occidental ha caído" en manos de los hutíes
Según confirmaron fuentes militares del Gobierno reconocido internacionalmente a diversas agencias de noticias, las milicias respaldadas por Irán desembarcaron en la isla de Mayun (también conocida como Perim), que divide en dos canales la vía marítima, y también han continuado su avance sobre la ciudad de Dhubab, situada justo enfrente.
"Embarcaciones con combatientes hutíes armados llegaron a la isla de Mayun después de que las fuerzas gubernamentales se retiraran de ella ayer", declaró a la agencia de noticias AFP un funcionario del Gobierno local, que permaneció bajo condición de anonimato.
Posteriormente, otra fuente militar del Gobierno yemení reconoció a AFP que "todo lo que estaba bajo nuestro control en la costa occidental ha caído" en manos de los hutíes, que también completaron la captura de las dos islas Hanish (Mayor y Menor).
De esta manera, si toman el mando total de Bab el-Mandeb –situado en el extremo opuesto de la Península Arábiga respecto del estrecho de Ormuz–, los hutíes aliados de Irán estarían en posición de causar una doble asfixia sobre el suministro global de hidrocarburos, de por sí afectado por las consecuencias de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero pasado.
En un intento de llevar tranquilidad, Hazem al-Assad, miembro del buró político de los hutíes, aseguró al medio Al-Araby al-Jadeed que "no hay motivo de preocupación internacional, ya que no corren peligro alguno" y que "la libertad de navegación y el comercio internacional en el mar Rojo y en Bab el-Mandeb se desarrollan de manera segura y ordenada".
De igual modo, el portavoz militar del grupo Yahya Saree indicó a través de Telegram que la circulación sigue abierta a todas las compañías navieras, a excepción de los buques de Arabia Saudita, país que apoya a las fuerzas progubernamentales.
En julio, los hutíes declararon un bloqueo naval a los barcos sauditas, en respuesta a las restricciones de acceso impuestas por Riad en las zonas administradas por los rebeldes, que incluyen la provincia de Hodeida y la capital Saná.
"Seguiremos aplicando la política de 'bloqueo por bloqueo' y 'escalada por escalada' hasta que cese la agresión y se levante el bloqueo contra nuestro pueblo", afirmó Saree.
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Éxodo masivo y temor a la reanudación de la guerra civil
Según un recuento de la agencia AFP, basado en diversas fuentes, más de 500 personas, en su mayoría combatientes, han muerto desde la última semana en Yemen por la reanudación de los combates entre los hutíes y las fuerzas progubernamentales, volando por los aires la frágil tregua firmada en 2022.
Asimismo, la Organización Internacional para las Migraciones de la ONU (OIM) alertó que al menos 46.000 personas se han visto forzadas a dejar sus hogares en ese lapso, aunque aclaró que esas cifras aumentan "hora tras hora" y que un gran número de personas abandonó en la noche del jueves al viernes la ciudad de Mocha tras ser capturada por los hutíes.
"Pueblos enteros han quedado vacíos en Maqbanah, Jabal Habashi y Al Ma’afer a medida que los enfrentamientos se aproximan de las zonas pobladas", advirtió la directora general de la OIM, Amy Pope, quien señaló que "a medida que los combates se extienden, resulta cada vez más difícil llegar hasta las personas que necesitan asistencia vital".
Esto es un punto extremadamente sensible porque el conflicto interno iniciado en 2014 –que se cobró la vida de unas 150.000 personas– arrastró al país de 40 millones a una de las mayores crisis humanitarias del mundo, con millones de yemeníes sumidos en la hambruna o fuera del alcance de la ayuda internacional.
La agencia de la ONU también recibió informes de que la carretera entre Mocha y Taiz, una ruta de suministro clave, ha sido cortada, lo que aumenta la presión sobre las comunidades de acogida en la región.
Mohamed, un yemení de 46 años que escapó de Mocha en plena noche, aseguró a AFP que el ambiente en la ciudad, que supo ser uno de los mayores puertos de exportación de café del mundo, era "apocalíptico".
Otro residente, Mujahid Tahami, quien también partió hacia Adén, denunció que algunas familias fueron víctimas de "saqueos por parte de bandas mientras intentaban huir".
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El rápido avance hutí aumenta la presión sobre Arabia Saudita
Aunque Arabia Saudita, que lidera la coalición en respaldo al Gobierno yemení, ha respondido con decenas de bombardeos a posiciones hutíes en los últimos días, recién este viernes se reportaron los primeros ataques aéreos en las zonas estratégicas capturadas por el grupo esta semana.
Un funcionario local le informó a AFP que seis misiles impactaron en el puerto de Mocha, sin precisar su procedencia. Previamente, los medios hutíes habían acusado a Riad de lanzar dos ataques contra el aeropuerto de esa ciudad, luego de que el jueves cayera en manos de los rebeldes.
El veloz progreso territorial de los hutíes ha desconcertado a las fuerzas del Ejecutivo reconocido internacionalmente, que se han replegado con la meta, según Reuters, de intentar reagruparse para lanzar una contraofensiva en las zonas tomadas por los milicianos.
Esto incluye el despliegue de armamento y aeronaves para frenar cualquier movimiento de las milicias proiraníes en puntos estratégicos, incluyendo la carretera entre Mocha y Taiz.
Un alto mando militar yemení reconoció a la agencia AP que estaban sorprendidos de que la fuerza aérea de Arabia Saudita no hubiera atacado antes a los hutíes para evitar los avances territoriales. Una de las razones, hipotetizó esta fuente, pudo haber sido que Riad no haya recibido la aprobación de Estados Unidos para lanzar una ofensiva aérea a gran escala.
Además, el mismo funcionario consideró que la "falta de coordinación" entre el Ejército yemení y las fuerzas aliadas les dio "una oportunidad inestimable" a los hutíes para concretar su avance.
Así, Arabia Saudita, que en los últimos días dijo mantener abierta la posibilidad de diálogo más allá de reservarse el derecho a responder a los ataques de los hutíes, podría verse empujado a lanzar una ofensiva militar más amplia.
Para Farea Al-Muslimi, investigador del centro de estudios Chatham House, "los sauditas han hecho todo lo posible por evitar esta guerra, pero no creo que ya les quede otra opción".
"Los hutíes han llevado la situación al límite y, sea cual sea el coste que los sauditas estén contemplando ahora mismo, resulta más barato que lo que supondrá dentro de dos años", subrayó.
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En esa eventual escalada, no está claro qué tanto podría contar Arabia Saudita con Estados Unidos. Según reportó Axios, el jueves, el príncipe heredero Mohamed bin Salman habría llamado dos veces al presidente estadounidense Donald Trump para pedirle que ordene bombardeos contra los hutíes, opción rechazada por el republicano.
Siempre de acuerdo al mencionado medio, Washington seguirá proporcionando inteligencia a su aliado saudita y ya cuenta con 200 soldados estadounidenses brindando apoyo no militar en suelo saudita. Sin embargo, por el momento, no contempla una intervención militar directa.
Irán celebra y gana influencia
En un reporte del jueves, la agencia Reuters afirmó que el rápido avance de los hutíes esta semana ha contado con la dirección directa de la Guardia Revolucionaria de Irán y que, la semana pasada, Teherán instó a los rebeldes a intensificar sus ataques contra Arabia Saudita, prometiéndoles más financiación, armas y el respaldo de sus oficiales de alto rango.
Si bien Teherán ha rechazado tener influencia sobre las decisiones de su aliado, altos funcionarios iraníes celebraron este viernes las conquistas de los hutíes.
Mohamad Mokhber, asesor del líder supremo iraní Mojtaba Jamenei, felicitó en X a los hutíes por su "victoria rotunda" tras las conquistas en la costa occidental yemení, sobre el Mar Rojo.
Del mismo modo, el vicepresidente primero de Irán, Mohamad Reza Aref, sostuvo que "nos complacen las victorias de la heroica nación de Yemen" e instó a otros gobernantes de la región a "dejarse llevar por la razón" y a que "se liberen de la dependencia y se unan bajo la bandera del islam".
Según diversos expertos, los logros territoriales de los hutíes podrían ayudar a Irán a impulsar una estrategia de estrangulamiento sobre los mercados globales, impulsando el incremento de los precios mundiales del petróleo –que ayer tocó los 106 dólares por barril– por un potencial doble bloqueo en Ormuz y Bab el-Mandeb.
Esto daría a Teherán una mayor capacidad de negociación frente a Estados Unidos, sobre todo si Arabia Saudita, principal exportador de crudo del mundo y aliado clave de Washington, ve afectada sus posibilidades de sacar su petróleo por el Mar Rojo, alternativa sobre la que se había volcado cada vez más frente al bloqueo de Ormuz.
El miércoles, por ejemplo, el portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní incluyó por primera vez la cuestión de Yemen entre las exigencias de Irán sobre cualquier acuerdo negociado con Estados Unidos.
De momento, la postura oficial de Teherán ha sido recurrir a la diplomacia. Lo reflejó el Ministerio de Exteriores en un comunicado en el que subrayó "la necesidad de reanudar de inmediato el diálogo" en Yemen, instando además a poner fin al bloqueo de Arabia Saudita sobre las áreas controladas por los hutíes.
Con Reuters, AP, AFP y EFE
