
Nintendo no se ha quebrado demasiado la cabeza con Nintendo Switch Sports Resort. Probablemente tampoco necesitaba hacerlo. Su nueva colección de deportes exclusiva para Switch 2 recupera aquella fórmula sencilla y entrañable que convirtió a Wii Sports en uno de los videojuegos más populares de su generación, pero ahora la trae de vuelta con controles más precisos, una merecida renovación visual y algunas actividades adicionales.
La propuesta es prácticamente la misma de siempre: una colección de deportes que podemos disfrutar en partidas cortas, sin necesidad de aprender demasiadas reglas ni dominar complicadas combinaciones de botones. No hay una historia que seguir ni grandes aspiraciones de profundizar en cada disciplina. Basta con tomar los Joy-Con 2, elegir un deporte, tener un compañero cerca y comenzar a jugar.
Como veterano de la franquicia, la mejora de los controles me resultó palpable. La respuesta al movimiento es más precisa y la tecnología de los Joy-Con 2 permite introducir pequeños matices en las actividades, que ahora requieren algo más de habilidad para dominarse. Me gustó, por ejemplo, tener que pensar en distintas estrategias para vencer a mi oponente en una feroz partida de tenis de mesa, moverme más durante un combate de boxeo o sentir, gracias a la vibración del control, que realmente estaba tensando la cuerda de un arco.
Sin cambiar prácticamente nada de su fórmula, Nintendo logra que pases unos buenos 30 minutos fuera del sofá, compitiendo y sonriendo, tanto en línea como en multijugador local. Pocos videojuegos pueden presumir de conseguirlo con tanta facilidad. Esa es la magia de la franquicia.
En total, Nintendo Switch Sports Resort incluye 12 disciplinas, de las cuales solo dos son completamente nuevas: guerra de pulgares y skate, esta última diseñada para aprovechar la función de mouse de los Joy-Con 2. Las otras diez recuperan actividades conocidas de entregas anteriores: tenis, tenis de mesa, bolos, golf, boxeo, voleibol, baloncesto, tiro con arco, moto acuática y avioneta. Además, podemos explorar libremente la isla Wuhu por tierra, mar y aire.
Algunas actividades se sienten mejor implementadas que otras. No terminé de acostumbrarme al voleibol ni al baloncesto, donde los personajes se desplazan automáticamente y nuestra participación se concentra en ejecutar acciones como lanzar, bloquear o rematar en el momento adecuado. Aunque entiendo que esto facilita las partidas, también reduce la sensación de control sobre lo que ocurre. Mis disciplinas favoritas fueron el golf, el boxeo y el tenis.

