HIGÜEY, PROVINCIA LA ALTAGRACIA, RD/ DIARIO DE SALUD.— Lo que comenzó como una actividad recreativa habitual para muchos niños dominicanos terminó convirtiéndose en una emergencia médica que movilizó a especialistas en quemaduras y a personal sanitario de dos hospitales.
Dos menores de 10 años resultaron con quemaduras de gravedad tras recibir una descarga eléctrica mientras volaban chichiguas en el sector Nazaret, en el municipio de Higüey, provincia La Altagracia. Debido a la complejidad de las lesiones, ambos fueron trasladados la tarde del viernes a la Unidad Nacional de Quemados Pediátricos del Hospital Infantil Robert Reid Cabral, en Santo Domingo.
El traslado se produjo alrededor de las 5:00 de la tarde, luego de que los pacientes fueran estabilizados por personal médico del Hospital Materno Infantil de Higüey, donde habían sido ingresados pocas horas antes.
Según los informes médicos preliminares, uno de los niños llegó al centro asistencial en condición grave tras sufrir quemaduras de consideración provocadas por una descarga eléctrica. El diagnóstico lo clasifica como un paciente con lesiones severas que requiere tratamiento altamente especializado.
El reporte clínico indica que el menor presenta quemaduras en la cara, el cuello, el tronco y las extremidades, zonas especialmente sensibles debido al riesgo de complicaciones asociadas a este tipo de accidentes.
El segundo paciente, identificado con las iniciales R. Y., también de 10 años, fue remitido al mismo centro especializado para continuar bajo observación médica y recibir atención integral por las lesiones sufridas.
De acuerdo con las versiones preliminares recopiladas por las autoridades, ambos menores se encontraban sobre el techo de una vivienda cuando ocurrió el accidente.
Las primeras investigaciones apuntan a que la chichigua que manipulaban habría hecho contacto accidental con cables del tendido eléctrico. El contacto provocó una descarga que alcanzó a los niños y les ocasionó quemaduras en distintas partes del cuerpo.
Aunque este tipo de incidentes no son frecuentes, especialistas han advertido en reiteradas ocasiones sobre los riesgos asociados a volar chichiguas cerca de líneas eléctricas, especialmente cuando se utilizan hilos conductores o cuando la actividad se realiza en zonas urbanas densamente pobladas.
La práctica de elevar chichiguas forma parte de una tradición recreativa ampliamente extendida en República Dominicana, particularmente entre niños y adolescentes. Sin embargo, las empresas distribuidoras de electricidad y organismos de prevención suelen desarrollar campañas periódicas para alertar sobre los peligros que representa hacerlo cerca de postes, transformadores y cables de alta tensión.
Las quemaduras provocadas por descargas eléctricas suelen ser especialmente complejas porque el daño no siempre se limita a la superficie de la piel. En muchos casos, la corriente puede afectar músculos, vasos sanguíneos y tejidos internos, lo que obliga a una evaluación médica especializada.
Por esta razón, la remisión al Hospital Infantil Robert Reid Cabral fue considerada necesaria por los especialistas que atendieron inicialmente a los menores en Higüey.
La Unidad Nacional de Quemados Pediátricos, ubicada en ese centro hospitalario, es una de las principales referencias del país para el tratamiento de niños con lesiones severas causadas por fuego, líquidos calientes, sustancias químicas o electricidad.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias no han ofrecido detalles adicionales sobre la evolución clínica de los menores, aunque ambos permanecen bajo supervisión médica especializada.
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de reforzar las medidas de prevención en actividades recreativas aparentemente inofensivas que, bajo determinadas circunstancias, pueden convertirse en situaciones de alto riesgo.
Fuente original: Informaciones médicas ofrecidas por el Hospital Materno Infantil de Higüey y reportes sobre el traslado de los pacientes al Hospital Infantil Robert Reid Cabral.
