Murió Piero, una de las grandes voces de Latinoamérica, a los 81 años

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"Con profundo dolor, comunicamos el fallecimiento de nuestro querido Piero, a sus 81 años. ​Su voz, sus canciones y su mensaje de paz quedan para siempre con nosotros. Su luz va a seguir brillando en cada rincón donde su música siga llegando. Su familia y amigos, agradecemos los saludos".

Con este mensaje, la cuenta oficial del cantautor Piero De Benedictis en Instagram informa sobre la muerte del artista nacido en Italia que desarrolló su carrera en Argentina y recibió también la nacionalidad colombiana, como un homenaje del expresidente Ernesto Samper.

Piero estaba internado en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde su estado se agravó recientemente, según informaron medios locales argentinos.

El artista se convirtió en una referencia de la canción de protesta argentina en los años 70, con letras propias y también versiones de poemas que retrataban las vicisitudes del pueblo bajo los regímenes opresivos de la época.

Pero también entonó himnos íntimos al amor familiar como 'Mi viejo', en el que describía, en palabras del poeta y periodista José Tcherkaski musicalizadas por él mismo, la figura de un padre que envejece, a los ojos del hijo que lo ve como "un buen tipo" que "tiene la tristeza larga".

Fue probablemente su canción más universal. Rechazada en su momento por las disqueras cuando intentó presentarla como parte del repertorio del dúo Pier & José, fue impulsada por el directivo de CBS Héctor Techeiro como un éxito potencial de cara a próximos festivales por el día del padre.

Terminó siendo versionada en varios idiomas e interpretada por algunas de las voces más emblemáticas de la música mundial, como Nicola Di Bari, Danny Rivera, Vicente Fernández, Lucho Gatica o Leo Dan, entre otros.

Pero la voz de Piero se prestó para causas sociales y políticas, aunque con un verso sosegado y reflexivo. En 'Para el pueblo lo que es del pueblo', publicada en 1974, hizo suya el hambre de los más necesitados, en estrofas que recordaban que "comer bien era muy raro, comer poco era normal, comer era subversivo, para el señor militar".

Entre el cielo y la tierra

Piero nació en Galipoli, en la región de Apulia, en 1945, pero su familia se trasladó a vivir a Argentina cuando tenía apenas tres años. Allí conoció la vida de inmigrante en la gran ciudad, en la localidad de Banfield en la periferia de Buenos Aires, y también en la zona rural, en Río Negro.

Eso le dio una visión que terminó expresándose en esa visión de los temas sociales y políticos que abordaba en sus canciones.

Pero antes de vincularse con las inquietudes terrenales que atravesaron gran parte de su obra, transitó también por la experiencia espiritual, con un paso por el seminario en Viedma, en la Patagonia argentina, y en Villa Devoto, en Buenos Aires.

Allí coincidió con varios religiosos alineados con el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, una corriente de la iglesia católica argentina que intentaba articular la renovación planteada en el Concilio Vaticano II con una mayor participación política y social de miembros del clero.

La influencia de padres como Alejandro Mayol (también músico), Eliseo Morales y Carlos Mugica (muerto en 1974 a manos del grupo parapolicial anticomunista Triple A) moldeó en gran medida su forma de entender el arte como una extensión de las inquietudes humanas.

Tras abandonar el seminario participó en festivales y se presentó en sitios nocturnos donde ganó cierta notoriedad interpretando versiones de otros artistas como Roberto Carlos o clásicos italianos, pero a mediados de los años 60 decidió abandonar temporalmente las presentaciones para estudiar música y encontrar una voz propia.

Esa voz conectada a lo social y lo político lo llevó a ser perseguido e incursionar en otros géneros, experimentando con fusiones de rock y música folklórica en el disco 'Folclore a mi manera' y rescatando la música del padre Mayol en 'La Sinfonía Inconclusa en la Mar'.

Muchos años más tarde, en 2011, esa canción de su autoría, que describe una orquesta marina integrada por peces, focas y pulpos, le valió una nominación al Grammy Latino en el renglón de Mejor Álbum de Música Latina para Niños.

Pero el paréntesis no preservó a Piero del exilio, que lo llevó a refugiarse en España durante cuatro años y en Colombia por uno, tras el golpe militar de 1976 en Argentina.

Con medios locales