
Decenas de miles de musulmanes de todo el mundo celebran el Día de Arafah en medio de altas temperaturas. Fieles a la tradición, vestidos de blanco y tras ayunar, los creyentes se han desplazado al monte Arafat, ubicado a las afueras de la ciudad saudí de La Meca, para realizar oraciones destinadas a pedir perdón y escuchar el sermón pronunciado desde la mezquita. El evento conmemora el momento en que Mahoma pronunció su sermón de despedida durante su última peregrinación.
