Desde hace más de un año, la SEP conformó un grupo de trabajo especializado para analizar los efectos del uso de redes sociales, inteligencia artificial y teléfonos inteligentes, además de diseñar estrategias que incorporen la participación de todos los sectores involucrados en la discusión sobre una eventual regulación.
Como parte de este proceso, la dependencia ha organizado tres foros regionales en la zona metropolitana, el noroeste y el centro-occidente del país, en los que han participado cerca de 20,000 personas, entre académicos, docentes, directivos, madres y padres de familia. La Secretaría prevé realizar tres encuentros adicionales el 19 de agosto, el 3 de septiembre y el 17 de septiembre, con el objetivo de extender la consulta al noreste, sur-sureste y centro-sur del territorio nacional.
Ricardo Villanueva, subsecretario de Educación Superior, informó que en estas mesas de diálogo también se han revisado diversas experiencias internacionales relacionadas con la regulación del uso de teléfonos inteligentes y redes sociales tanto dentro como fuera de los planteles educativos.
México analiza diversas regulaciones internacionales
El funcionario explicó que actualmente existen tres grandes modelos internacionales. El primero permite que cada institución educativa decida si adopta o no los lineamientos emitidos por los gobiernos. El segundo restringe el uso de teléfonos inteligentes únicamente durante las clases y dentro del aula. El tercero establece que las escuelas deben convertirse en espacios completamente libres de estos dispositivos.
Villanueva recordó además que diversos países ya cuentan con leyes o analizan iniciativas para limitar el acceso de los menores de edad a las redes sociales. En ese contexto, destacó la propuesta impulsada por la Unión Europea, que plantea prohibir completamente el acceso a estas plataformas para menores de 13 años, establecer un ingreso gradual durante la adolescencia y alcanzar el acceso pleno únicamente al cumplir la mayoría de edad.
Añadió que la iniciativa europea también pone especial atención en la responsabilidad de las plataformas digitales respecto al diseño de sus servicios. En particular, mencionó funciones como el desplazamiento infinito (doomscrolling), la reproducción automática de contenidos (autoplay) y los algoritmos de recomendación, características que diversos especialistas han señalado por su capacidad para fomentar un uso excesivo o conductas adictivas.
El subsecretario reiteró que todas estas experiencias internacionales son analizadas con el propósito de elaborar una iniciativa legislativa sustentada en evidencia científica y en las conclusiones obtenidas durante los foros nacionales, la cual podría presentarse ante el Congreso de la Unión en el próximo periodo ordinario de sesiones. Insistió en que el propósito no es impulsar una legislación en contra de la tecnología, sino construir un marco regulatorio “a favor del aprendizaje y para garantizar una infancia plena y feliz”.
¿Qué debería considerar México al regular las nuevas tecnologías?
Andrés Morales Arciniegas, representante en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), advirtió que la humanidad atraviesa una aceleración tecnológica sin precedentes, impulsada por la expansión de internet, las redes sociales, los teléfonos inteligentes y la inteligencia artificial generativa, herramientas que están transformando profundamente las formas de aprender, enseñar y comunicarse.
“Una de cada tres personas conectadas hoy a internet es un niño, una niña o un adolescente. Además, el 83% de los padres y madres expresa preocupación porque sus hijos pasan demasiado tiempo frente a las pantallas, mientras que dos tercios reconocen que ellos mismos tienen dificultades para controlar ese uso”, indicó.

