Medio Oriente, en compás de espera: 40 días de conflicto dejan muerte, destrucción y daños duraderos

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Cuarenta días después de iniciar una guerra regional junto a Israel con sus ataques contra Irán y a solo minutos de vencerse un ultimátum de Donald Trump en el que amenazaba con "destruir una civilización entera", Estados Unidos anunció un cese al fuego de dos semanas, mediado por Pakistán y luego ratificado por Teherán.

Pese al apuro de los líderes de cada parte en adjudicarse una "victoria", el conflicto parece lejos de estar finalizado: los términos y el alcance de la tregua varían según las versiones de la Administración Trump o del régimen de los ayatolás y la consecución de un fin permanente de las hostilidades dependerá de unas negociaciones que se presumen difíciles por las diferencias persistentes entre las partes y la desconfianza, exacerbada por las rondas fallidas previas y los cuarenta días de conflicto.

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Pausa en la guerra entre EE. UU. e Irán, ¿a qué costo?
Pausa en la guerra entre EE. UU. e Irán, ¿a qué costo? © FMM

Más aún, el fuego no se ha pausado del todo en la región. Después del anuncio, tanto Israel como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Arabia Saudita reportaron haber interceptado misiles y drones iraníes, mientras que Teherán ha denunciado "violaciones al acuerdo" tras las explosiones registradas en las islas de Lavan y Siri, sitios petroleros clave en el golfo Pérsico.

Eso por no mencionar que Israel ha asegurado –y luego Trump ha secundado– que Líbano queda fuera del cese al fuego, contradiciendo la versión del mediador Pakistán e ignorando lo que, según medios estatales iraníes, es una "condición esencial" de Teherán para un acuerdo.

Con sus ataques sobre Irán pausados a regañadientes, Israel se ensañó este miércoles 8 de abril con Líbano, lanzando su mayor oleada de bombardeos desde que Hezbolá se unió a los enfrentamientos, el 1 de marzo pasado: fueron 160 bombas lanzadas en diez minutos –en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del país–, que han causado, según el Ministerio de Salud libanés, más de 180 muertos, una cifra que todavía no es definitiva.

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© France 24

Frente a esto, el partido-milicia chiita Hezbolá, que inicialmente se había adherido a la tregua, ha señalado que tiene el "derecho" a tomar represalias ante los ataques israelíes, mientras que la Guardia Revolucionaria iraní advirtió a EE. UU. e Israel de una "respuesta que les hará arrepentirse" si no cesan los bombardeos contra Líbano.

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Muerte y devastación en Irán, con un régimen descabezado pero aún al mando

En este contexto, hablar de cese al fuego resulta difícil, pero la relativa calma tras cuarenta días de furia permite hacer un balance parcial de un conflicto que ya ha causado la muerte de miles de personas y ha dejado destrucción a lo largo de Medio Oriente.

Irán, por supuesto, se lleva la peor parte. Mientras las autoridades gubernamentales han evitado actualizar las cifras de fallecidos, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha contabilizado al menos 1.900 muertos y 20.000 heridos en el país de mayoría persa.

Por su lado, HRANA, una organización de Derechos Humanos con sede en Estados Unidos, eleva su recuento –construido con información desde terreno, contactos locales, fuentes médicas, redes de la sociedad civil, materiales de fuente abierta y declaraciones oficiales– a 3.636 fallecidos, de los cuales 1.701 son civiles, incluyendo al menos 254 niños.

Un partidario del gobierno corea consignas durante una concentración tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas con Estados Unidos e Israel en Teherán, Irán, el 8 de abril de 2026.
Un partidario del gobierno corea consignas durante una concentración tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas con Estados Unidos e Israel en Teherán, Irán, el 8 de abril de 2026. © Francisco Seco / AP

Entre los muertos en Irán también se encuentran decenas de altos funcionarios políticos y militares de la República Islámica, comenzando por el líder supremo Alí Jamenei, asesinado en el primer día del conflicto. De su sucesor, su hijo Mojtaba Jamenei, se desconoce su estado real de salud, en medio de reportes de que fue gravemente herido.

La extensa lista de figuras clave asesinadas incluye a Alí Larijani (quien era jefe del Consejo Superior de Seguridad), Esmail Jatib (ministro de Inteligencia), Amir Nasirzadeh (ministro de Defensa), Alí Mohammad Naini (portavoz y jefe de relaciones públicas de la Guardia Revolucionaria iraní), Gholamreza Soleimani (comandante de las milicias Basij) y Majid Jademi (jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria iraní), entre otros.

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Pese a ello, y mientras Trump alega que estos descabezamientos han constituido el "cambio de régimen" prometido al inicio de su guerra, el régimen iraní ha logrado mantenerse a cargo, mostrando músculo para mantener sus represalias militares en toda la región y causar estragos al comercio mundial. Además, expertos señalan que, de facto, el manejo del país ha caído en manos de la Guardia Revolucionaria y referentes de una línea todavía más dura, que han endurecido el control y la represión de una ciudadanía ajena a los llamados estadounidenses e israelíes a levantarse contra el régimen.

En términos de daños, el alcance final todavía es incierto, pero los bombardeos de Estados Unidos e Israel se han extendido largamente más allá de objetivos militares y del programa nuclear, y han golpeado con dureza a infraestructuras civiles. Oficiales iraníes han reportado daños a más de 80.000 edificios residenciales, más de 750 escuelas y universidades, más de 300 centros de salud y al menos 131 sitios de patrimonio cultural, así como afectaciones a puentes, redes ferroviarias o del tendido eléctrico, entre otros.

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Víctimas y destrucción en todo Medio Oriente

Todavía más complicado es tener un panorama de Líbano, que sigue bajo fuego y todavía arrastra las consecuencias de los 14 meses de la anterior ofensiva israelí. Hasta antes de la última y brutal oleada de bombardeos de Israel, la cifra de muertos superaba las 1.500 personas y los desplazados forzados superan el millón. Más de 600.000 son residentes de zonas del sur libanés, objeto de una invasión terrestre de tropas israelíes, que han comenzado a destruir viviendas y otras infraestructuras, mientras que los bombardeos han arrasado puentes clave.

En ese país, además, al menos 10 soldados libaneses han muerto como consecuencia de los ataques israelíes, mientras que tres militares indonesios, integrantes de la fuerza de paz de la ONU, también murieron en dos incidentes separados.

En términos de víctimas mortales, Irak se ubica tercero, con al menos 117 muertos, que incluyen civiles, miembros de las milicias proiraníes, combatientes kurdos aliados de EE. UU., policías y soldados, según las autoridades sanitarias locales. Asimismo, en ese país murió un soldado francés por un ataque con dron en el norte del país, donde estaba brindando un entrenamiento de contraterrorismo.

Les secours interviennent après les salves de missiles iraniens qui ont frappé le centre d'Israël, à Tel-Aviv, en Israël.
Los equipos de rescate intervienen tras una ataque con misiles iraníes que alcanzó el centro de Israel, en Tel Aviv, el 24 de marzo de 2026. REUTERS – Ronen Zvulun

Por su parte, en Israel, al menos 23 personas murieron por ataques de Irán y Hezbolá, mientras que once soldados cayeron en la invasión del sur libanés, y un agricultor israelí fue víctima de un disparo erróneo de las fuerzas israelíes en la zona fronteriza con Líbano. Además, el impacto de proyectiles o fragmentos de ellos ha provocado daños a cientos de edificios.

Separadamente, cuatro mujeres palestinas fueron asesinadas por una munición de un misil de racimo iraní en Beit Awwa, ciudad de Cisjordania ocupada. Y otras cuatro personas murieron en Siria, otro actor al margen del conflicto pero alcanzado por él, luego de que un misil iraní cayera en Sweida, el 28 de febrero pasado.

De su lado, Estados Unidos ha perdido a 13 miembros de sus fuerzas armadas, mientras que más de 300 han resultado heridos, según el Comando Central de Estados Unidos. Con escasa información oficial sobre el impacto de los ataques iraníes a sus bases en la región, se han comprobado algunos daños a infraestructuras, sistemas de defensa y aviones de combate.

Entre los países del Golfo Pérsico, objeto de las represalias de Irán, también se han registrado víctimas. Emiratos Árabes Unidos ha contabilizado 12 fallecidos, incluidos dos soldados; Kuwait ha reportado siete, entre ellos dos militares; Bahrein y Omán han sumado tres cada uno, mientras que Arabia Saudita ha informado de dos decesos.

En tanto, en Qatar, siete personas murieron por un accidente de helicóptero en sus aguas territoriales. Cuatro de las víctimas eran militares qataríes y los otros tres eran nacionales turcos (un soldado y dos técnicos).

A lo largo del golfo, además, los ataques con misiles y drones iraníes han causado daños a decenas de refinerías, pozos petroleros, plantas de gas, puertos y otras infraestructuras energéticas.

Consecuencias duraderas a la economía global

Superado militarmente por Estados Unidos e Israel, Irán encontró su mayor ventaja estratégica en el control del estrecho de Ormuz, vía marítima por donde, en tiempos de paz, transita el 20% del petróleo y el gas natural del mundo.

El bloqueo parcial y la disuasión causada por los ataques y amenazas iraníes causaron alteraciones en los mercados de energía, más allá de que la noticia del alto el fuego provocó una caída del precio del petróleo hasta cerca de los 90 dólares por barril.

Las consecuencias duraderas del conflicto también incluyen daños en muchos sitios energéticos clave y la paralización de la producción de petróleo y gas en el Golfo debido a la saturación de sus lugares de almacenamiento. La restauración podría tomar entre meses y años, según los expertos.

Por ejemplo, Qatar ha señalado que los daños importantes en su principal centro de gas natural licuado redujeron en un 17% su capacidad de producción y las reparaciones podrían llevar entre tres y cinco años.

Aunque el alto el fuego incluyó el anuncio de que Irán reabriría el estrecho de Ormuz, eso todavía no ha ocurrido, al menos no de forma total, más allá de lo informado por Washington y Teherán. Según la ONU, se estima que unos 2.000 buques, con alrededor de 20.000 personas a bordo, han quedado atrapados en el golfo desde el inicio del conflicto.

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(Archivo) Buques de carga en el Golfo, cerca del Estrecho de Ormuz, vistos desde el norte de Ras al-Khaimah, cerca de la frontera con la región de Musandam de Omán, el 11 de marzo de 2026.
(Archivo) Buques de carga en el Golfo, cerca del Estrecho de Ormuz, vistos desde el norte de Ras al-Khaimah, cerca de la frontera con la región de Musandam de Omán, el 11 de marzo de 2026. REUTERS – Stringer

Incluso si Teherán libera, como ha prometido, el tráfico pleno por esa vía marítima entre jueves y viernes, la fragilidad de la tregua podría no ser garantía suficiente para el paso. De hecho, según medios iraníes, el tránsito volvió a ser interrumpido luego de los ataques israelíes en Líbano.

Más aún, en este contexto se podría formalizar el sistema de cobro de tasas en el estrecho que Irán había instaurado durante el conflicto, como una nueva fuente de ingresos. Según fuentes iraníes y regionales, el plan de Teherán permitiría que tanto Irán como Omán moneticen el cruce de barcos, fondos que Irán destinaría para la reconstrucción de los daños de la guerra, sin reclamar una compensación directa de Estados Unidos.

Este nuevo escenario trastocaría un entendimiento de décadas de que una vía marítima internacional es de libre tránsito y podría resultar inaceptable para los Estados árabes del Golfo, que también deben reconstruir sus instalaciones dañadas. 

Así, la portavoz de la Comisión Europea, Anna-Kaisa Itkonen, advirtió este miércoles que la crisis energética causada por el conflicto en Medio Oriente "no será pasajera". "No deberíamos caer en la ilusión de que la crisis será corta. No lo será", sentenció.

Con Reuters, AP y EFE