
El terremoto de 7,7 en Indonesia dejó un rastro de destrucción y daños en la isla de Flores. Centros de atención médica tuvieron que ser evacuados, por lo que los pacientes han tenido que ser atendidos en tiendas de campaña. Miles de personas han sido evacuadas y las autoridades estiman que las víctimas, que ya superan los 50 fallecidos, continúen aumentando por los deslizamientos de tierra.
