
Por su parte, la ABAE compartió un interferograma elaborado con tecnología espacial que permite observar la deformación del terreno asociada al movimiento de la falla de San Sebastián, una de las estructuras tectónicas más importantes del norte de Venezuela y vinculada con los recientes sismos registrados en el país.
La agencia explicó que esta representación permite visualizar los cambios abruptos a ambos lados de la falla, mostrando dónde se concentró el desplazamiento provocado por los terremotos, lo que ayuda a comprender con mayor precisión cómo ocurrió la ruptura geológica.
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Hasta el momento no existe una cifra oficial y definitiva sobre los daños humanos y económicos ocasionados por los terremotos en Venezuela. No obstante, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima de manera preliminar que los “daños físicos directos” ascienden a 6,700 millones de dólares, equivalentes a alrededor del 6% del producto interno bruto (PIB) del país.
El análisis también concluyó que cerca de 8.6 millones de personas estuvieron expuestas a sacudidas de intensidad moderada o superior en el norte de Venezuela, incluidas aproximadamente 2.1 millones que experimentaron movimientos mucho más intensos. Asimismo, el PNUD calcula que alrededor de 1.7 millones de estructuras se localizaban dentro de las zonas afectadas.
Esta estimación se obtuvo con una evaluación satelital realizada con el Análisis Digital Rápido (RAPIDA, por sus siglas en inglés), una herramienta del PNUD impulsada por inteligencia artificial que combina imágenes satelitales con tecnología de Sistemas de Información Geográfica (SIG) para ofrecer una visión casi inmediata de los daños y de las poblaciones más vulnerables durante una crisis. Su objetivo es facilitar la activación de acciones coordinadas de apoyo durante las primeras 72 horas posteriores a cualquier desastre.
Casos como el de Venezuela demuestran que el valor de la tecnología satelital como herramienta para acelerar la respuesta ante fenómenos naturales de gran magnitud seguirá aumentando en los próximos años. Como concluye la ABAE, "cada imagen como esta demuestra que los satélites no solo observan nuestro planeta desde el espacio. También proporcionan información esencial para comprender los fenómenos naturales, apoyar la toma de decisiones y contribuir a salvar vidas".

