
A medida que se acumulan los escándalos relacionados con el uso de la inteligencia artificial por parte de autores profesionales, una startup británica ha creado una forma para que las editoriales certifiquen que sus libros son “orgánicos”, es decir, que son escritos por personas reales, sin intervención alguna de máquinas.
Escritos por gente
El miércoles, Books by People (Libros escritos por personas) confirmó que recibió la autorización de la Oficina de Propiedad Intelectual del Reino Unido para comenzar a distribuir un sello que indica que un libro publicado ha sido escrito por un ser humano. El sello, que tiene el aspecto de una huella dactilar, aparecerá en la portada.
“Si la gente quiere escribir libros con IA o buscarlos para su propio disfrute, está en su derecho”, explica a WIRED Esme Dennys, cofundadora de Books by People. “Pero si quieres leer algo escrito por una persona real, deberías poder encontrarlo. Simplemente intentamos ofrecer esa opción”.
Los sistemas anteriores de etiquetado de libros, como "Human Authored", funcionaban basándose en la honestidad del autor, quien prometía no haber utilizado IA en el proceso de creación. Para intentar dar más peso a su certificación, Books by People solicita una declaración de autoría, analiza cada manuscrito mediante un software propio y examina manualmente los primeros borradores y los materiales de investigación facilitados por el escritor y el editor en busca de “indicadores de humanidad”.
La organización “analiza todos los elementos que nos permiten determinar con mayor certeza si una persona ha escrito la obra, es decir, si esta se ha creado mediante un proceso natural de redacción y revisión”, explica Dennys.
Books by People cobrará a las editoriales una cuota fija de afiliación, más una suma adicional por cada libro que presenten para su certificación. Hasta ahora se han inscrito cinco editoriales. La startup espera que el nuevo sello aparezca en su primer libro a finales de año.
Este año, el sector editorial se ha visto envuelto en una oleada de escándalos relacionados con el presunto uso de la IA por parte de los autores. Un agente literario canceló un contrato editorial por un valor de 2 millones de dólares, una editorial retiró una novela de las estanterías, y los lectores alegaron que un relato corto galardonado había sido generado con IA.
Los escritores y editores no están necesariamente preocupados por ser sustituidos por la IA, según explican a WIRED fuentes del sector. Creen que, en última instancia, pocas personas querrán leer libros generados por máquinas.
Crisis de confianza
“Básicamente, estás al final de una cinta transportadora, viendo cómo las cosas se caen por el borde. Una vez que sabes eso, te impide involucrarte emocionalmente de verdad con lo que sea que caiga en tus manos desde esa cinta”, compara el autor de ciencia ficción Ted Chiang, cuya novela corta de 1998 Story of Your Life (La historia de tu vida) fue adaptada a la película La llegada, ganadora de un Óscar. “El conocimiento de cómo se ha creado algo no puede separarse de tu experiencia”.
Sin embargo, los repetidos escándalos podrían socavar la confianza del público en la regla tácita del mundo editorial: que cada libro que llega a las estanterías ha sido escrito por una persona real que no ha incurrido en plagio.
“El mundo editorial siempre se ha basado en la confianza entre la editorial, el escritor y el público lector. Los casos en los que se ha traicionado esa confianza han sido escasos”, afirma Sam Jordison, codirector de la editorial independiente Galley Beggar Press, que tiene la intención de adoptar el sello Books by People. “Casi produce repulsión la idea de leer un texto generado por IA que pretende ser humano. Da la sensación de que es una estafa”.


