
La ginecóloga y activista por los derechos de las mujeres, Lilliam Fondeur, expresó su indignación tras el feminicidio de Esmeralda Moreta y aseguró que este caso refleja una problemática estructural vinculada a la manera en que la sociedad educa a los hombres en República Dominicana.
Esmeralda Moreta es la punta del iceberg”, manifestó Fondeur, al cuestionar cómo se forman las relaciones de poder entre hombres y mujeres y por qué continúan registrándose hechos de violencia de género, pese a las denuncias y llamados de alerta.
La activista afirmó que Esmeralda “hizo lo que tenía que hacer” al acudir a las autoridades en busca de ayuda, y consideró necesario revisar cómo se enseña a los hombres a manejar emociones como la impotencia, el sufrimiento y el fracaso.
Tenemos que empezar a hablar de otra masculinidad”, expresó, señalando que muchas veces las mujeres son vistas “como una pertenencia”, lo que contribuye a perpetuar conductas violentas.
Fondeur también insistió en la necesidad de impulsar políticas públicas y programas educativos desde las escuelas, los medios de comunicación y las campañas publicitarias para prevenir la violencia de género.
Asimismo, recordó que en el Congreso Nacional permanece pendiente la denominada “Ley Mirabal”, iniciativa que, según indicó, debe ser retomada como parte de las acciones para enfrentar este problema social.
La violencia contra la mujer mata a hombres y mujeres”, concluyó la especialista al reclamar mayor voluntad política y compromiso colectivo para combatir la violencia de género en el país.
