Con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, la Asamblea General de la ONU aprobó este miércoles por trigésimo cuarto año consecutivo la resolución presentada por Cuba en contra del embargo de Estados Unidos a la isla. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, celebró la votación como un "triunfo de la verdad frente a quienes apuestan por la mentira y el chantaje para someter a un castigo colectivo a toda una nación".
No obstante, la votación significó una victoria agridulce para La Habana, ya que la resolución contó con 35 menos respaldos que en 2025, cuando 165 votaron a favor, solo 7 en contra y 12 se abstuvieron.
La reducción del apoyo internacional a la iniciativa cubana llega en un momento en que la isla caribeña sufre escasez y cortes de energía cada vez más frecuentes y prolongados. Esta situación, se agravó después de Trump firmara en enero una orden ejecutiva que establecía aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba.
Esta medida se enmarca dentro de los esfuerzos de la administración Trump para forzar la caída del régimen castrista. El republicano volvió a plantear la semana pasada la posibilidad de una intervención militar estadounidense en La Habana al afirmar que buques de guerra estadounidenses podrían hacer escala en Cuba de regreso de la guerra contra Irán.
La Asamblea General de la ONU, compuesta por 193 Estados, ha adoptado cada año la resolución contra el embargo durante más de tres décadas, excepto en 2020 debido a la pandemia de COVID-19.
La votación tiene un peso simbólico ya que no es vinculante. Solo el Congreso de los Estados Unidos puede levantar el embargo instaurado durante la Guerra Fría.
Cinco países de América Latina se suman al rechazo de la resolución
Algunos países que se sumaron este año a Estados Unidos en el rechazo a la resolución fueron Paraguay, Argentina, Ecuador, Costa Rica o Colombia, este último después del cambio de gobierno del izquierdista Gustavo Petro, quien fue sucedido por el derechista Abelardo de la Espriella, afín a Trump.
Venezuela, un histórico aliado de Cuba que ha protagonizado un deshielo en las relaciones con Washington tras la caída del líder chavista Nicolás Maduro, ni siquiera participó de la votación.
Varios países occidentales, como Alemania, Italia y Letonia, se abstuvieron por primera vez en muchos años. "Me satisface que tantos países, incluidas economías importantes como Corea, Alemania y otras, hayan cambiado su postura", manifestó a los periodistas el enviado estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, quien se mostró confiado en "que esta tendencia continúe en aumento".
Ucrania, Bosnia y Herzegovina, Israel, Hungría, Trinidad y Tobago, Lituania, Eslovenia, Marruecos, Macedonia del Norte, Eslovenia y Emiratos Árabes Unidos son los otros países que rechazaron el texto.
Pese a ello, el presidente Miguel Díaz-Canel destacó que el mundo ha vuelto a pronunciarse "mayoritariamente contra el bloqueo… incluso por encima de las más groseras presiones y chantajes de EE. UU. para cambiar el rumbo de esta votación".
En la misma senda, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, declaró en X tras la votación que "el gobierno estadounidense está, una vez más, aislado en su intento de seguir estrangulando al pueblo cubano y sometiéndolo a un acto de castigo colectivo y genocidio".
Empujones e insultos tensan el debate
Las hostilidades entre las delegaciones de Washington y La Habana en la sede de la ONU se intensificaron en la antesala de la votación, marcada por acalorados enfrentamientos entre diplomáticos de ambas naciones la semana pasada, así como gritos y empujones en el pleno de la Asamblea General el martes, durante el debate del texto.
El pico de la tensión ocurrió durante la intervención de Mike Waltz, enviado estadounidense ante la ONU. Fue entonces cuando el canciller cubano, Bruno Rodríguez, se dirigió a la tribuna para acusar a gritos al estadounidense de mentir y faltar al honor de su país.
El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, amenazó con suspender la sesión e interrumpió el turno del embajador estadounidense en tres ocasiones para que el líder de la diplomacia cubana continuara con sus señalamientos, tal como permite el reglamento de la cámara.
Waltz incluso acusó al diplomático cubano Richard Tur de "agredir a un diplomático estadounidense" durante los intercambios del martes, por lo que anticipó la expulsión del cubano del país. "El primer secretario cubano tomará hoy un avión de regreso a La Habana", señaló.
El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, explicó este miércoles que la organización desplegó miembros de seguridad "en mayor número de lo habitual" para que el enfrentamiento entre las delegaciones de Estados Unidos y Cuba "no se descontrolara".
Cuba ha culpado a las sanciones estadounidenses de la crisis en la que se encuentra sumido el país, la peor recesión económica en décadas, caracterizada por la escasez de productos básicos, el colapso de la infraestructura y una inflación descontrolada.
Con información de Reuters, AP y EFE.

