La historia detrás de cómo Apple puso por fin una pantalla táctil a la Mac

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En cuanto a la interfaz, Schiller argumentó que los dos sistemas operativos principales de Apple se basaban en principios de diseño diferentes. iOS, del iPhone y el iPad, era multitáctil desde el principio y no utilizaba las convenciones de macOS que requieren precisión, como cursores y pequeños recuadros para cerrar ventanas. “Estos dos mundos son diferentes a propósito, y eso es bueno: podemos optimizar la experiencia para cada uno de ellos y no intentar fusionarlos en una experiencia genérica”, me explicó.

Un año después, cuando Apple presentó la MacBook Pro con la desafortunada "barra táctil" (una franja dinámica de teclas de función virtuales sobre la fila superior del teclado), Schiller reafirmó su postura de que la tecnología táctil nunca debería integrarse en la pantalla de una Mac. Explicó que tal decisión implicaría rediseñar por completo la barra de menús para los dedos, lo que entraría en conflicto con la experiencia de los dispositivos señaladores como el panel táctil o el mouse. "No se puede optimizar para ambos", sentenció.

Para comprobar esta suposición, Apple realizó pruebas de usuario con pantallas táctiles en Mac. “Hemos llegado a la conclusión de que no es lo correcto. Nuestros instintos eran acertados”, me dijo Schiller entonces.

Cambio de rumbo

Cuando me reuní esta semana con los ejecutivos de Apple, Johny Srouji y Greg Joswiak, para hablar sobre la MacBook Pro con pantalla táctil, por supuesto que mencioné la lista de preocupaciones de Schiller. (Los representantes de Apple optaron por no permitir que Schiller, quien ahora ostenta el título de "Apple Fellow", concediera una entrevista. De hecho, se rieron cuando se lo pedí). No fue solo Schiller quien puso límites. En 2021, Ternus le dijo a la periodista Joanna Stern: "La Mac está totalmente optimizada para la entrada indirecta. Realmente no hemos visto ninguna razón para cambiar eso".

“Diez años es muchísimo tiempo”, manifiesta Srouji, director de hardware de Apple. “Han cambiado muchas cosas, desde la tecnología de pantallas hasta los chips personalizados, entre otras”. Finalmente, me comentó, la convergencia de chips, tecnología de pantallas y arquitectura de software “cumplió con nuestras expectativas”. “Me gusta que mis ingenieros se guíen por las leyes de la física, no por la imaginación ni por los plazos”, concluye.

Joswiak, quien ostenta el antiguo cargo de Schiller como vicepresidente sénior de marketing mundial, reconoce que la función táctil era necesaria desde hace tiempo, al menos para los usuarios con necesidades más exigentes. Sus clientes profesionales (ingenieros, científicos, desarrolladores de software y creadores de contenido multimedia) estaban impacientes con Apple por no permitirles interactuar directamente con la pantalla. “La mayoría de los profesionales tienen un iPad, y casi todos tienen un iPhone”, destaca Joswiak. “Así que es algo con lo que se sienten cómodos. Hay una generación de jóvenes creadores y jóvenes que usan nuestras MacBook Pro y que esperan poder interactuar con la pantalla táctil”.

Entre líneas, Srouji y Joswiak parecen considerar que las implementaciones de pantallas táctiles de sus competidores son deficientes y poco profesionales. La filosofía de Apple, como cualquiera de sus ejecutivos explicará con gusto a quien pregunte, se basa en una exigencia de calidad altísima. “Si trabajas en algo fácil, estás perdiendo el tiempo”, opina Srouji, quien lleva en Apple desde 2008 y ha impulsado la innovación de la compañía liderando la iniciativa de fabricar chips a la medida.

Ir por lo difícil

“Quiero subcontratar las cosas fáciles”, continúa. “El silicio a la medida es difícil. La tecnología táctil es difícil. La pantalla es difícil. Todo lo que fabricamos es difícil”. Esta filosofía arrogante se remonta a la época de Steve Jobs y, en 2026, contrasta con el objetivo final de la floreciente industria de la IA, que aspira a delegar las tareas más complejas de la producción industrial a entidades superinteligentes.

Srouji presenta la tecnología táctil de Mac como un conjunto de innovaciones, comenzando con la pantalla que Ternus describió como la mejor que ha tenido Mac. También incluye silicio personalizado y un sistema térmico rediseñado para evitar que la pantalla se caliente al pellizcar, estirar o deslizar los dedos sobre ella. Srouji sostiene que las pantallas táctiles de las laptops actuales presentan cierta inestabilidad al tocar la pantalla; para minimizar este efecto, Apple ha rediseñado la bisagra de la pantalla de la MacBook Pro para estabilizarla.