
Si se da alguna de estas situaciones, los anfitriones deben indicarlo en la sección específica de su anuncio. Airbnb añade que “no colabora en la aplicación de los términos de estos contratos”. Advierte que los anfitriones que incumplan cualquiera de estas políticas pueden recibir advertencias o, en casos graves, ver sus anuncios eliminados o ser expulsados de la plataforma por completo.
¿Huelga de anfitriones?
En un grupo de Facebook para anfitriones de Airbnb, una persona publicó una carta que, según sostenía, había enviado a los directivos de la empresa, exigiendo la posibilidad de establecer sus propias “expectativas de sentido común” para los huéspedes. Animó a otros a enviar sus propias versiones. Otro preguntó si deberían subir sus precios, mientras que un tercero instó a los anfitriones a organizar una huelga en toda la plataforma.
“Aunque todos retiráramos nuestras propiedades de la plataforma solo durante un día o dos, podríamos enviar un mensaje contundente”, manifestaron. “Airbnb construyó su imperio sobre NUESTRAS propiedades. Es hora de que les recordemos quién tiene realmente el poder”.
Algunos anfitriones no han renunciado a encontrar una forma de ignorar o eludir los cambios. En Reddit, una persona indicó que simplemente trasladaría sus normas a otras secciones de su anuncio, como “Acceso de los huéspedes”. (Airbnb no respondió de inmediato a la consulta de WIRED sobre si esto funcionaría). Otra persona refirió que entregaría a los huéspedes un “manual de la casa”, les exigiría que lo leyeran y les pediría una “palabra clave” como prueba. Varios señalaron que esto no solo es imposible de hacer cumplir, sino que va en contra de la política actual de Airbnb.
“La primera frase de mi sección de peticiones dirá ahora: ‘¡Estas son mis normas de la casa!’”, prometió otra persona, aunque no está claro si la interfaz de Airbnb lo permitirá. Mencionaron “no fumar” como ejemplo de una de sus normas de la casa, pero Airbnb ha afirmado que hace cumplir las prohibiciones de fumar impuestas por los anfitriones.
¿Quién debe lavar los platos?
Varios anfitriones mencionaron el consumo de tabaco no autorizado y otras situaciones graves, como dejar que los platos sucios se conviertan en "riesgos para la salud", dejar “manchas permanentes en las sábanas” y acumular “montañas de basura en descomposición”. Sin embargo, al parecer, estos ajustes en la política no cambiarán la forma en que se tratan tales situaciones.
Airbnb ya cuenta con sus propias normas básicas que todos los huéspedes deben aceptar. El lema general es “trata la casa de tu anfitrión como si fuera la tuya”, lo que se traduce en cosas como tirar la basura a la papelera y no dejar platos con moho.
Si un anfitrión descubre que algo se ha dañado o ha desaparecido durante una estancia, se espera que los huéspedes paguen una cantidad “razonable” para repararlo o sustituirlo. Los anfitriones también están protegidos a través del programa de protección de la plataforma, AirCover, que reembolsará hasta 3 millones de dólares por determinados daños materiales causados por los huéspedes, incluidos muebles, autos y otras pertenencias.
Los costos adicionales de limpieza, como la eliminación de olores a humo o la atención de accidentes de mascotas, también están cubiertos por AirCover. Airbnb aclara que las tarifas de limpieza que los anfitriones pueden establecer solo cubren las tareas habituales de preparación para la salida de los huéspedes, como lavar la ropa y aspirar. Los anfitriones no pueden cobrar a los huéspedes por no realizar tareas específicas de limpieza o de salida, aunque sí pueden dejar reseñas basadas en la limpieza.
En el subreddit de anfitriones de Airbnb, algunos huéspedes que pasaban por allí no tardaron en mencionar las tarifas de limpieza, que son, como es sabido, motivo de su enfado. Un usuario que se describió a sí mismo como "principalmente huésped" dijo que no le importaba poner el lavavajillas o quitar las sábanas. "Simplemente, que no me cobren una tarifa de limpieza superior a 100 dólares", añadió.
“¡No me importa!”, respondió otra persona . “¿Por qué tendría que preparar todo para la gente que va a limpiar?”
Artículo originalmente publicado en WIRED.com. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.

