Siete vuelos partieron el domingo 10 de mayo desde la isla española de Tenerife, donde previamente habían sido desembarcados 94 pasajeros y tripulantes del crucero MV Hondius, que partió el 1 de abril desde un puerto en Ushuaia, en Argentina, y que se vio afectado por un brote de hantavirus durante su travesía hacia Cabo Verde que causó la muerte de tres personas y el contagio —de momento— de otros cinco pasajeros que habían abandonado el barco anteriormente.
La operación fue coordinada entre el Gobierno de España y la Organización Mundial de la Salud (OMS), después de que el crucero fondeara en las costas de Tenerife, situada frente a la costa de África occidental. Se emplearon aviones militares y gubernamentales, además de personal equipado con trajes de protección integral y máscaras.
Los pasajeros y los miembros de la tripulación que desembarcaron debieron dejar atrás su equipaje y solo se les permitió llevarse una pequeña bolsa con lo imprescindible: un teléfono móvil, un cargador y la documentación. Algunos miembros de la tripulación, así como el cadáver de un pasajero que falleció a bordo, permanecerán en el barco, que iniciará una travesía de cinco días y que tendrá como destino final la ciudad Róterdam, Países Bajos, donde será sometido a un proceso de desinfección, dijeron las autoridades españolas.
La repatriación se efectuó en estricto orden y en pequeños grupos por nacionalidades, comenzando con los 14 españoles y se prevé que acabe con los pasajeros estadounidenses. En un dispositivo sanitario y logístico, decenas de pasajeros fueron desembarcados desde el crucero, fondeado en el puerto de Granadilla de Ábona, y trasladados en lanchas hasta tierra, para ser enviados de manera directa al aeropuerto.
Leer tambiénHantavirus: las claves del protocolo de evacuación en España que enfrenta al Gobierno y la oposición
El viernes, la jefa de servicios de emergencia de España, Virginia Barcones, solicitó que las aeronaves estuvieran equipadas especialmente para los pasajeros con síntomas. El Hondius permanece fondeado sin atracar, tras la protesta de las autoridades locales, que expresaron su rechazo a la operación por motivos de seguridad sanitaria. Pero el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió el dispositivo.
El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, presente en Tenerife el domingo, destacó la cooperación entre países y reiteró que el riesgo actual para la salud pública sigue siendo bajo. “Hemos repetido la misma respuesta muchas veces.. No se trata de otro caso de Covid. Y el riesgo para la población es bajo. Por lo tanto, no deben tener miedo ni entrar en pánico”.
No obstante, la OMS declaró que todos los pasajeros de la embarcación —propiedad de la operadora Oceanwide Expeditions— son considerados “contactos de alto riesgo” que requerían al menos 42 días de supervisión médica.
Avanza el traslado y repatriación de pasajeros del crucero del hantavirus
Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.
En rueda de prensa, la ministra española de Sanidad, Mónica García explicó que se realizaron siete vuelos, que transportaron a personas de ocho nacionalidades. En un vuelo fletado por los Países Bajos, viajaban ciudadanos de once nacionalidades distintas —dijo la ministra— que precisó que el proceso se llevó a cabo con normalidad y medidas de seguridad.
“Alivio” y un dispositivo que se extenderá hasta el lunes
Los dos últimos vuelos de evacuación del barco partirán el lunes por la tarde, reveló la ministra de Sanidad española. Un vuelo procedente de Australia transportará a seis pasajeros, mientras que otro procedente de Nueva Zelanda llevará a otros 18 pasajeros; ambos vuelos también llevarán pasajeros de otros países que no enviaron sus propias aeronaves de repatriación, según han informado las autoridades.
“Los pasajeros están aliviados al poder emprender el camino de vuelta a casa”, afirmó un responsable de la OMS.
“Tres días bajo vigilancia, eso no nos preocupa en absoluto”, dijo Roland Seitre, justo antes de despegar de Tenerife el domingo por la mañana. “No hemos tenido ningún caso a bordo desde finales de abril y nadie está enfermo”, añadió.
Otro pasajero de nacionalidad argentina, Carlo Ferello, restó dramatismo a la situación a bordo del Hondius. Según dijo al canal TN, el ambiente no era "preocupante, la verdad", y señaló que tras los primeros contagios "no aparecieron más casos". "Yo estaba solo (…), no tenía mucho contacto. Se siguió una vida bastante normal", declaró el ingeniero jubilado, que realizará la cuarentena en Países Bajos.
La empresa de cruceros Oceanwide Expeditions y las autoridades holandesas informaron el jueves que más de dos docenas de personas de al menos 12 países diferentes habían desembarcado en la remota isla de Santa Elena, el 24 de abril. Entre ellas se encontraba una mujer holandesa cuyo esposo falleció a bordo y que fue el primer pasajero en fallecer por causa de la enfermedad.
Después fue una mujer alemana, y luego la mujer holandesa cuyo esposo falleció a bordo, quien voló primero a Johannesburgo, en Sudáfrica, y luego abordó brevemente un avión con destino a Ámsterdam, pero debió ser removida de la aeronave porque estaba demasiado enferma para viajar y falleció posteriormente.
El hantavirus suele propagarse entre los roedores y puede ser contagiado a través de la inhalación de sus excrementos contaminados. La única cepa de hantavirus que puede transmitirse de persona a persona —el virus de los Andes— ha sido la causante del brote y tiene un período de incubación de hasta seis semanas.
El 2 de mayo, las autoridades sanitarias confirmaron la presencia del hantavirus en un pasajero del barco. El retraso en la detección hizo que los países lanzaran un esfuerzo por localizar a los que se habían bajado del barco unas dos semanas antes, algunos en Johannesburgo, Sudáfrica, así como en la remota isla de Tristán da Cunha, donde una persona fue hospitalizada con síntomas de hantavirus, según el Ministerio de Relaciones Exteriores británico.
Investigadores argentinos sospechan que una pareja holandesa pudo haber contraído el virus durante un viaje de observación de aves antes de embarcar en el crucero. El Ministerio de Salud de Argentina ha centrado su atención en la ciudad más austral del país, Ushuaia. Las autoridades tenían previsto viajar allí en los próximos días, según AP.
¿Qué protocolo seguirá ahora cada país?
Estados Unidos acordó enviar un avión a las islas Canarias para recoger a sus ciudadanos, que serán trasladados a una unidad de contención biológica y cuarentena especialmente diseñada en el estado de Nebraska para su evaluación, según informaron las autoridades el viernes.
En Reino Unido, imágenes difundidas por la televisión el domingo mostraron un avión con 22 ciudadanos británicos a bordo —todos pasajeros del crucero— que aterrizó en Mánchester, al noroeste de Inglaterra. Todos fueron trasladados a un hospital cerca de Liverpool, donde serán sometidos a pruebas clínicas y permanecerán en cuarentena durante 72 horas, que serán seguidas de seis semanas de aislamiento.
Poco después, un avión en el que viajaban los cinco pasajeros de nacionalidad francesa aterrizó a las 16:30 (14:30 GMT) en el aeropuerto de Le Bourget, al norte de París. Los cinco franceses fueron trasladados a un convoy de ambulancias y conducidos bajo escolta policial al hospital Bichat de París, según la agencia AFP.
Explicativo: ¿Cómo se transmite el hantavirus?
Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.
Las autoridades francesas habían previsto un protocolo similar al de otros países como Reino Unido, pero durante el vuelo del domingo, uno de los cinco franceses repatriados presentó síntomas de la enfermedad, según declaró el primer ministro francés, Sébastien Lecornu. El evento obligó a las autoridades a adaptar el protocolo y extender las medidas sobre el resto de los pasajeros:
“Uno de ellos presentó síntomas durante el vuelo de repatriación… Por ello, estos cinco pasajeros fueron puestos inmediatamente en aislamiento estricto hasta nuevo aviso. Están recibiendo atención médica y se les realizarán pruebas y un examen médico completo”, dijo Lecornu en un mensaje difundido en X. También afirmó que emitirá un decreto que impondrá medidas de aislamiento adecuadas para proteger a la población.
El avión de Países Bajos aterrizó el domingo por la tarde en Eindhoven. Entre los 26 pasajeros que viajaban a bordo se encontraban ocho ciudadanos neerlandeses, así como pasajeros procedentes de la India, Alemania, Argentina, Bélgica, Grecia, Portugal, Ucrania, Guatemala, Filipinas y Montenegro.
Los ciudadanos de Países Bajos fueron trasladados a sus hogares en transporte médico y permanecerán en cuarentena durante seis semanas. Mientras que los servicios sanitarios locales gestionaron lugares de cuarentena para el resto de las personas. Otros países aún no han hecho públicos sus planes, y no está claro cuánto tiempo tendrán que esperar los pasajeros de barco para tomar sus vuelos de vuelta a sus hogares.
Con Reuters, AP, AFP, EFE y medios locales.
