Como una "parodia" definió el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, los intentos para reiniciar las negociaciones de paz con Rusia, mediadas por Estados Unidos. Así lo dijo este viernes frente a los líderes europeos, durante su participación en la Cumbre de la UE en Bruselas, donde aseguró que el Kremlin "no quiere conversaciones de ningún tipo".
Zelenski viajó al encuentro, centrado en el futuro presupuesto de la UE, con el objetivo de garantizar el apoyo del bloque comunitario a las defensas de su ejército.
Algunas declaraciones apuntaban a que el respaldo está garantizado. "Nuestro mensaje para Volodímir Zelenski es sencillo: el apoyo de la UE es más firme que nunca", subrayó el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, junto al presidente ucraniano, a la llegada a la cumbre.
Sin embargo, han emergido al interior de la UE algunas discrepancias sobre el alcance del compromiso financiero europeo con Kiev, ya que Estados como Austria y los Países Bajos han cuestionado la eficacia de esta política ante la ausencia de avances diplomáticos.
"La guerra costará 155.000 millones de euros el año que viene. Y necesitamos al menos 70.000 millones de euros más de ustedes", solicitó Zelenski en su discurso, antes de resaltar: "Esta es una cantidad realista. Y les pido que busquen este apoyo. Nos ayudará a contener a Rusia".
Preguntado por esta petición del Gobierno ucraniano, el presidente francés Emmanuel Macron consideró que "es demasiado pronto para dar una cifra". "Por el momento, nos mantenemos dentro del presupuesto de 90.000 millones que se debe desembolsar y estamos estudiando todas las solicitudes adicionales", agregó.
El momento es crítico para el líder ucraniano, quien observa cómo el presidente estadounidense, Donald Trump, intensifica los gestos hostiles hacia Kiev, mientras relaja algunas medidas contra Rusia.
Durante la última sesión de la cumbre europea, también se discutirá el endurecimiento de la política migratoria, la crisis de Ceuta y la respuesta a los ataques híbridos —la mayoría de ellos atribuidos a Moscú—.
Europa no tiene una alternativa a Starlink
El Ejército ucraniano se ha mostrado alarmado por las interrupciones en el sistema de internet de los satélites Starshield, propiedad de SpaceX, utilizado por Kiev para las comunicaciones en el campo de batalla y operaciones con drones.
Las restricciones a la red comenzaron a inicios de esta semana, lo que provocó la cancelación de las operaciones en varias unidades militares.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió que la interrupción pone en riesgo vidas civiles porque Ucrania depende de estos servicios para interceptar los drones rusos, que en la última noche mataron a tres personas en la región de Járkiv, según autoridades locales.
Si bien ha habido una mejoría de la red satelital, aún no se ha restablecido por completo, explicó el líder ucraniano, quien habló de "indicios por parte de la Casa Blanca de que van a restablecer esas capacidades".
Una fuente del Ministerio de Defensa de Ucrania citada por la agencia Reuters declaró el jueves que los receptores Starshield solo funcionaban a velocidades de hasta 160 km/h (100 millas por hora), lo que dificulta su uso en misiones militares.
Según fuentes citadas bajo anonimato por Reuters, las restricciones de Starshield habrían sido ordenadas por la Administración Trump, aunque esa hipótesis fue rechazada este viernes por la Casa Blanca.
En este contexto, la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, admitió este viernes que los Veintisiete no pueden reemplazar "a corto plazo" el servicio que los satélites estadounidenses prestan al Ejército ucraniano e instó a poner en marcha cuanto antes los recursos comunitarios para brindar una alternativa a Kiev.
"Contamos con la Agencia Europea de Defensa, que ha mapeado todas las capacidades críticas y los esfuerzos que nos faltan y que tenemos que cumplir", manifestó Kallas a su llegada a la segunda jornada de una cumbre de líderes europeos.
El presidente Emmanuel Macron afirmó que los Veintisiete están trabajando para "ayudar a Ucrania a reforzar su capacidad de resistencia en lo que respecta a las imágenes por satélite" y a los sistemas de alerta temprana. "No abandonaremos a Ucrania", zanjó el líder del Elíseo durante una rueda de prensa tras la cumbre de la UE.
Sancionar a Rusia y armar a Ucrania
Los líderes europeos coincidieron al dudar de la voluntad del Kremlin para pactar pronto el fin de la guerra en Ucrania.
La alta comisionada Kaja Kallas aseguró no apreciar "ningún indicio por parte de Rusia de que quieran detener esta guerra o de que tengan interés en algún tipo de tregua o paz". En consecuencia, urgió a garantizar medios de defensa aérea para el ejército ucraniano, que padece una escasez de sistemas de interceptación Patriot, de fabricación estadounidense, debido a la guerra en Irán.
Tras reunirse el jueves con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Zelenski aseguró este viernes que los aliados europeos cuentan con suficientes misiles interceptores Patriot para que Ucrania pudiera superar el invierno.
Entretanto, Bruselas también planea nuevos golpes contra las finanzas de Moscú. "Una cosa está absolutamente clara: no levantaremos ninguna sanción a menos que Rusia detenga esta guerra", aseguró este viernes la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, a los periodistas a la entrada de la cumbre de líderes.
En la misma línea, Kallas anunció un acuerdo para "no devolver los activos [rusos] congelados" a menos que el Kremlin "pague reparaciones a Ucrania" y desveló que los Veintisiete están "trabajando en el nuevo paquete de sanciones para presionar a Rusia".
La UE está "intentando convencer" a Estados Unidos de "asfixiar al agresor", en palabras de la alta comisionada, días después de que la Administración Trump llegara a un acuerdo con Moscú para importar diésel ruso.
Este pacto fue descrito este viernes por Zelenski como inapropiado, quien no descartó la posibilidad de que la Casa Blanca firme otro documento en beneficio del gas ruso.
"El acuerdo sobre el diésel nunca será suficiente para compensar el impacto del estrecho de Ormuz en los mercados mundiales. Pero sí pondrá más dinero directamente en el bolsillo de Putin para financiar esta guerra", condenó el mandatario ucraniano.
Lo respaldó el presidente francés, Emmanuel Macron, al decir que el pacto "no es bueno para nadie. Envía una señal negativa. Genera división y dudas".
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La flexibilidad de EE. UU. frente al crudo ruso hace parte de los esfuerzos de Trump por aliviar el encarecimiento de los precios del petróleo, que también implican una presión sobre Kiev para que detenga los ataques contra las instalaciones rusas de crudo.
Sin embargo, Ucrania atacó una refinería de petróleo rusa el jueves después de que Zelenski declarara que abandonaba el alto el fuego energético anunciado por Trump debido a las reiteradas violaciones de Moscú.
El republicano definió esta decisión como una "vergüenza", mientras que el canciller alemán, Friedrich Merz, considera "comprensibles" las operaciones ucranianas contra infraestructuras energéticas y de comunicaciones.
Entretanto, los ataques rusos contra nueve regiones de Ucrania provocaron este viernes cortes de energía de emergencia en cientos de miles de hogares y dañaron numerosas viviendas, dejando al menos 15 heridos, según informaron las autoridades.
Con información de Reuters y EFE.

