
Marine Le Pen aún podría competir en las elecciones presidenciales de 2027 en Francia, pese a la ratificación de su condena por malversación de fondos públicos europeos. El 7 de julio, la Sala de Apelación del Tribunal de París la condenó a tres años de prisión, de los cuales uno deberá cumplirlo con un brazalete electrónico, además de imponerle 15 meses de inelegibilidad. Thomas Posado, profesor adjunto de la Universidad de Rouen, y Jean-Baptiste Harguindéguy, profesor de Ciencia Política de la Universidad Pablo de Olavide, analizaron si esta decisión judicial constituye un trato privilegiado.

