
Italia aprobó este martes un nuevo paquete de medidas de seguridad tras los disturbios registrados durante el fin de semana en varias ciudades del norte del país, incluida Milán. La normativa crea un delito de participación violenta en manifestaciones, endurece las penas por saqueos y actos vandálicos y establece la responsabilidad económica de los padres por los daños causados por sus hijos menores.
"Vandalizar y robar no es protestar, es delincuencia", afirmó la primera ministra, Giorgia Meloni, al anunciar el decreto, que entra en vigor de inmediato. Quienes participen en grupos de al menos cinco personas y pongan en peligro la seguridad pública durante una manifestación podrán recibir penas de hasta cinco años de prisión y multas de hasta 20.000 euros. Las sanciones aumentarán si los participantes ocultan sus rostros o provocan lesiones.
El paquete también permite a las autoridades ordenar una compensación rápida por los daños ocasionados y amplía las facultades policiales sobre adolescentes de entre 14 y 17 años. A partir de ahora, podrán ser detenidos incluso si no cometieron un delito, siempre que existan indicios de que representan un peligro. Además, el Gobierno anunció el despliegue de 500 militares junto a la Policía en Milán hasta finales de 2026, para reforzar la seguridad en puntos estratégicos y vigilar instalaciones sensibles.
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Con información de Reuters

