
El estacionamiento del terminal de Catia La Mar alberga uno de los hospitales improvisados para atender a los heridos de los terremotos de 7,2 y 7,5 que golpearon a Venezuela el pasado 24 de junio. A pesar de que ha aumentado la presencia y ayuda del Estado, los trabajadores aseguran que los insumos son insuficientes para atender la alta cantidad de pacientes

