
Filipinas fue el primer país asiático en declarar la emergencia nacional con racionamientos, protestas y la amenaza al comercio, en medio del cierre del estrecho de Ormuz. Manila tomó la decisión de abastecerse del crudo y fertilizantes rusos. Desde Beijing, nuestro corresponsal, Adrián Foncillas, amplió la información sobre el disparo de ganancias rusas.
