La Policía de Nueva Delhi detuvo este viernes a Abhijeet Dipke, fundador del movimiento juvenil Cockroach Janta Party (CJP), conocido como las "Cucarachas", durante una nueva jornada de protestas para exigir la dimisión del jefe de la Comisión Electoral de India, Gyanesh Kumar. También fue arrestada la activista estudiantil Neha Bora, otra de las figuras visibles de las movilizaciones, que cuestionan una revisión del censo electoral que, según sus críticos, podría beneficiar al partido del primer ministro Narendra Modi.
La detención de Dipke se produjo cuando se dirigía a Connaught Place, el distrito comercial del centro de la capital, donde cientos de manifestantes se habían congregado pese al amplio dispositivo policial. Un vídeo difundido por la organización muestra a varios agentes que lo introducen en un vehículo policial tras un breve intercambio.
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"Este Gobierno tiene mucho miedo de que los jóvenes ondeen la bandera nacional", denunció el CJP en la red social X, donde calificó el arresto de una violación de los derechos de su dirigente. Bora también fue detenida cuando marchaba hacia el lugar de la protesta, según informó su equipo.
La Policía había advertido previamente a Dipke que no participara en la concentración y le entregó una notificación para que respetara la ley, según declaró un alto mando policial a la agencia ANI. Las autoridades cerraron el parque previsto para la convocatoria y reforzaron la seguridad en la zona.
La revisión del censo electoral, en el centro de las protestas
Las movilizaciones, que se repiten casi a diario durante este mes, exigen la renuncia de Kumar por los cambios en las listas de votantes. Según la Comisión Electoral, más de 130 millones de nombres fueron eliminados de los registros desde el año pasado. El organismo sostiene que las bajas corresponden a personas fallecidas, ciudadanos que cambiaron de residencia y personas que no pudieron ser localizadas, y asegura que quienes hayan sido excluidos por error pueden volver a inscribirse.
La oposición y los organizadores de las protestas cuestionan el procedimiento y denuncian que las bajas podrían afectar de manera desproporcionada a musulmanes y otras minorías, sectores que, según sostienen, tienen menos probabilidades de respaldar al partido nacionalista hindú de Modi. Tanto la Comisión Electoral como el gobernante Partido Popular Indio (BJP) rechazan esas acusaciones.
La controversia aumentó después de que el diario The Indian Express informara de que dos adjuntos de Kumar habían planteado internamente dudas sobre los cambios en las listas, los procedimientos de registro y los sistemas digitales utilizados.
El Gobierno, por su parte, acusa a sus adversarios de cuestionar sin fundamento procesos electorales legítimos. El ministro de Defensa, Rajnath Singh, afirmó este viernes que el Partido del Congreso, principal fuerza opositora, intenta «tomar el poder» y sostuvo que los jóvenes están siendo utilizados como instrumentos de una política que calificó de anárquica.
Un movimiento juvenil que amplió sus reivindicaciones
El CJP surgió en mayo como un movimiento satírico juvenil centrado inicialmente en el desempleo y las irregularidades en los exámenes universitarios. Sus protestas anteriores contribuyeron a aumentar la presión sobre el Gobierno y, según Reuters, una sentada de varias semanas forzó la dimisión del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, tras un escándalo por filtraciones de exámenes.
La organización amplió después sus reivindicaciones a la revisión del censo electoral y convirtió la salida de Kumar en una de sus principales demandas. Dos de sus dirigentes permanecen detenidos en la cárcel de Tihar después de participar el martes en una protesta en Jantar Mantar, un espacio de Nueva Delhi al que las autoridades retiraron recientemente la autorización habitual para manifestaciones.
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Ante el riesgo de nuevos arrestos, el movimiento pidió a sus simpatizantes que acudieran en grupos de menos de cinco personas, desplegaran la bandera nacional, se hicieran una fotografía y se retiraran pacíficamente. La iniciativa buscaba sortear las restricciones policiales y sostener que exhibir la bandera india no constituye un delito.
Las protestas también se extendieron este viernes a otras ciudades. Hubo concentraciones en Bombay y Bengaluru, mientras que organizaciones estudiantiles se manifestaron en Patna, en el este del país, donde algunos participantes empujaron contra las barreras policiales.
El movimiento de las "Cucarachas" se convirtió así en uno de los principales focos de presión contra el Gobierno de Modi, en el poder desde hace doce años, al vincular las reivindicaciones juveniles sobre empleo y educación con las denuncias sobre el proceso electoral.

