Exclusiva: la ONU renueva su contrato con Palantir a pesar de las dudas planteadas en una auditoría

Paylaş

Bu Yazıyı Paylaş

veya linki kopyala

Se trata de la agencia de la ONU que gestiona una de las bases de datos biométricas más importantes del planeta. 

El Programa Mundial de Alimentos (PMA), a través de su sistema Scope, dispone de información, en muchas ocasiones sensible, sobre millones de personas, de las cuales una gran parte son beneficiarias de la ayuda humanitaria internacional.

La empresa estadounidense Palantir ha desarrollado una herramienta específica para el PMA, el Digital Operations and Transformation System (Dots), con el fin de optimizar la cadena logística humanitaria.

Entre las recientes preocupaciones relacionadas con la gestión de estos datos está un ciberataque contra la agencia con sede en Roma, en mayo. 

Una situación que dejó al descubierto la información sensible de miles de beneficiarios de la ayuda en Gaza, lo que reavivó los debates sobre su protección. El PMA ha aclarado que el ataque se dirigió exclusivamente a su aplicación de autoinscripción para Palestina, que permite a las personas desplazadas registrarse para recibir asistencia. La agencia internacional aclaró  que no tenía “ningún vínculo directo” con el software de Palantir.

Fundada en 2003, Palantir, cuyo nombre hace referencia al “palantir”, la bola de cristal de la novela ‘El Señor de los Anillos’ de Tolkien, fue financiada en parte en sus inicios por los servicios de inteligencia estadounidenses. 

Desde entonces, la empresa desarrolla programas informáticos de integración de datos potenciados por inteligencia artificial que son capaces de agregar, procesar y analizar enormes volúmenes de información. Estas herramientas hoy en día están integradas en el aparato militar y de vigilancia estadounidense.

Algunos empleados del PMA afirman que están preocupados de que los datos de los beneficiarios de la ayuda de la ONU puedan ser utilizados para entrenar los sistemas de inteligencia artificial de Palantir.

Varios funcionarios también expresan reservas éticas sobre una asociación con una empresa cuyas tecnologías han sido utilizadas por las autoridades estadounidenses, para hacer cumplir su política migratoria y por Fuerzas Militares en operaciones mortales en Medio Oriente, en particular en Irán y Gaza. 

Según las propias palabras del director general de Palantir, Alex Karp, los productos de su empresa "a veces se utilizan para matar gente".

A pesar de estas preocupaciones, un portavoz del PMA indicó que la agencia estaba en proceso de renovar su contrato con Palantir. Una decisión que se produce cuando la administración Trump impulsa la candidatura de Luke Lindberg, alto responsable del ministerio estadounidense de Agricultura, para tomar la dirección de esta entidad, que gace parte de Naciones Unidas. 

La cartera de Estados Unidos de Agricultura firmó en abril un contrato de 300 millones de dólares con Palantir.

Según una fuente bien situada dentro de la ONU, el secretario general, António Guterres, está intentando ralentizar el proceso de validación de esta nominación. 

Por el momento, no hay nada que permita saber si el futuro director del PMA será designado antes de que termine el mandato de la actual dirección. Tradicionalmente, el Programa Mundial de Alimentos está dirigido por un estadounidense.

Dentro de las propias Naciones Unidas, las divisiones son profundas entre aquellos que se oponen a la creciente influencia de Palantir en las agencias de la organización y desean garantizar un uso ético de la IA, y los partidarios de la eficiencia como palabra clave.

Un informe reciente de la ONG Tech for Bad se preocupa por el "conflicto de intereses manifiesto y los graves abandonos de toda responsabilidad ética" que representa esta asociación entre la ONU y Palantir.

El documento señala que el PMA continúa "invirtiendo masivamente “en el sistema Dots y estima que esta asociación "contraviene los principios de la ONU”. 

A screen grab of the DOTS program powered by Palantir.
Una captura de pantalla del programa DOTS del PMA, desarrollado por Palantir. © France 24

El entrenamiento de la IA

La auditoría interna de agosto de 2025 que France 24 y PassBlue han obtenido indica una "gestión de riesgos inadecuada" así como la ausencia de "directrices y políticas apropiadas" en materia de protección de datos en la relación entre el PMA y Palantir. Un problema de "alta prioridad" según sus redactores.

"Las principales preocupaciones relativas a la protección de la privacidad, planteadas tanto por actores internos como externos respecto al uso de Dots, no han sido tratadas de manera satisfactoria", afirma el texto.

La auditoría se finalizó mientras el contrato inicial celebrado a título gratuito entre el PMA y Palantir se prorrogaba discretamente.

"Estamos finalizando la renovación de nuestro acuerdo actual, concluido por un período de cinco años”. El alcance general y las condiciones del contrato siguen siendo las mismas que las del acuerdo de 2019”, dijo un portavoz de la agencia de la ONU a France 24 y PassBlue.

Según varias fuentes dentro de la agencia, esta renovación debería firmarse en agosto.

La auditoría indica que el PAM "no dispone de un sistema único y fiable" para gestionar sus datos. Añade que "las consideraciones reputacionales en torno a la asociación [con Palantir] han creado una incertidumbre institucional".

El documento también destaca los costos potenciales y las dificultades que implicaría una ruptura de la asociación.

"En esta etapa, no existe ninguna estrategia de salida claramente definida del Dots, ni ninguna estimación precisa de los costos que podrían derivarse del fin del vínculo", precisa la auditoría.

Según este mismo documento, la división tecnológica del PMA "ha estudiado las posibilidades de exportar y guardar los datos de Dots en caso de ruptura del acuerdo". Pero este plan aún no ha sido presentado a los principales responsables de la agencia ni a Palantir, mientras que se siguen dedicando "inversiones sustanciales" al sistema Dots.

No es la primera vez que la asociación con Palantir suscita reservas dentro del PMA. 

Una auditoría realizada en 2020 por el servicio jurídico de la agencia ya había suscitado preocupaciones. El equipo encargado de estas auditorías previas fue disuelto en junio de 2025. Estos controles ahora están a cargo del servicio de auditoría interna, que rinde cuentas directamente al director de la agencia.

La auditoría interna también aporta elementos interesantes sobre el contrato inicial de cinco años celebrado entre ambas entidades.

Un experto en ayuda humanitaria familiarizado con el contrato indicó a PassBlue y a France 24 que incluye una disposición que podría permitir a Palantir "entrenar sus software" a partir de los datos de la ONU.

“En el contrato de licencia de usuario, el PMA había exigido que se incluyera una cláusula destinada a impedir que Palantir conservara los datos sin procesar. Sin embargo, una redacción más discreta especificaba que Palantir se reserva el derecho a utilizar los datos para mejorar el rendimiento del sistema,” precisa esta fuente.

Según esta misma persona, la cláusula “podría permitir a Palantir utilizar esos datos para entrenar sus algoritmos”.

Una formulación similar a la que figura en otros contratos de licencia de Palantir, en particular en su colaboración con el sistema de salud pública británico (NHS), según la ONG Privacy International.

De igual forma, un contrato de 2019 con el Ministerio de Defensa de Estados Unidos contiene la siguiente cláusula:

“Datos de uso. Palantir puede recopilar datos analíticos, estadísticas, indicadores u otros datos de uso relacionados con el uso que el cliente hace de los productos con el fin de: (i) suministrar los productos al cliente; (ii) realizar análisis estadísticos (siempre que dichos datos no permitan identificar personalmente a los individuos); o (iii) supervisar, analizar, mantener y mejorar los productos”.

El modelo económico de Palantir difiere del de las empresas de IA de consumo masivo. La empresa comercializa software para organizaciones con el fin de ayudarles a gestionar sus datos. Afirma en su sitio web que los datos de sus clientes no se utilizan para entrenar sus propios modelos, salvo solicitud explícita de estos, y que los servicios alojados por terceros tampoco tienen acceso a esta información con fines de entrenamiento.

"Palantir no utiliza, no conserva ni revende los datos de sus clientes para sus propias necesidades. No utilizamos los datos de nuestros clientes para entrenar nuestros modelos", aseveró un portavoz de la empresa a France 24 y PassBlue.

La empresa subraya, sin embargo, que no se considera una sociedad especializada en la "exploración de datos".

Palantir también indica en su sitio web que la empresa no agrega los datos de todos sus clientes para mejorar sus modelos fundamentales.

Pero si un contrato de licencia de usuario autoriza a Palantir a explotar los datos de las personas para "mejorar el rendimiento" de sus productos, esta disposición podría permitirle utilizar la información para entrenar o perfeccionar sus propios sistemas de inteligencia artificial.

"Los editores de software siempre han deseado recopilar datos de uso para mejorar sus productos", comenta Chris Wlach, abogado especializado en nuevas tecnologías en Nueva York

"Esto les permite identificar las funcionalidades más utilizadas, los períodos de mayor actividad o incluso las fallas de las aplicaciones. Por lo tanto, a menudo añaden este tipo de cláusulas en sus contratos”, añade.

Hoy en día, estos datos también pueden servir para entrenar algoritmos y modelos de inteligencia artificial. Los usuarios deben ser, por lo tanto, aún más vigilantes. Deben preguntarse: '¿Qué abarcan exactamente mis datos de uso? ¿Y de qué manera se utilizan realmente?

Un exempleado de Palantir, Juan Sebastián Pinto, explica a PassBlue y France 24 que la empresa también podía beneficiarse indirectamente de los datos de sus clientes.

"Aunque Palantir no entrena oficialmente sus sistemas con los datos de sus clientes, la empresa puede desarrollar a partir de estos datos casos de uso o aplicaciones que luego revenderá a otro cliente, incluso en un contexto de doble uso que pueda tener aplicaciones militares", añade.

Según Nathaniel Raymond, director del Humanitarian Research Lab en la Universidad de Yale, "los datos a los que el PMA y otras agencias humanitarias tienen acceso sobre algunas de las poblaciones más vulnerables del mundo constituyen un conjunto de datos de entrenamiento sin igual, para comprender los desplazamientos de los civiles en período de conflicto, sus búsquedas de comida, agua o refugio, así como los factores relacionados con su mortalidad y su estado de salud". 

En manos equivocadas, esta información podría resultar letal.

“Las organizaciones humanitarias son, de hecho, depositarias de datos que permiten identificar, tanto a nivel individual como demográfico, a los principales objetivos potenciales de numerosos ejércitos y servicios de inteligencia de todo el mundo”, añade el investigador estadounidense.

El informe de Tech for Bad va un paso más allá en su análisis: “Dado que el hambre se utiliza cada vez más como arma de guerra, el PMA debe preguntarse si el hecho de integrar en el núcleo de su ecosistema de datos, dedicado al envío de ayuda alimentaria, el software de un proveedor estadounidense vinculado al armamento de Estados Unidos y sus aliados no compromete su misión”.

Consultado por France 24 y PassBlue, el PMA afirma que “aplica un exhaustivo proceso de verificación previa para garantizar que todos los servicios o capacidades proporcionados cumplan con sus estrictos requisitos en materia de gobernanza, confidencialidad y seguridad de los datos”.

La agencia asegura que “trata y controla por sí misma la totalidad de sus datos y que en todos sus contratos tecnológicos se incluyen garantías estrictas”. 

“Nunca hables de Palantir” 

El Programa Mundial de Alimentos anunció por primera vez su colaboración con Palantir el 5 de febrero de 2019. Palantir confirma que ha colaborado con la agencia en el marco de un proyecto piloto desde 2017, época en la que David Beasley, un político estadounidense cercano a Donald Trump, acababa de asumir la dirección de la organización.

En aquel momento, Enrica Porcari, directora de Sistemas de Información y Tecnología del PMA, aseguró que, si bien el sistema desarrollado por Palantir tenía acceso a los datos relativos a las distribuciones de ayuda humanitaria, no contenía ningún dato que permitiera identificar personalmente a los beneficiarios.

Sin embargo, según varias fuentes de la ONU, Palantir intentó obtener acceso al sistema Scope, la enorme base de datos del PMA, pero un pequeño grupo de empleados de la agencia logró negociar un acuerdo por el que los datos biométricos permanecerían aislados.

A pesar de ello, la Media Luna Roja Árabe Siria se retiró de Scope en 2019, por temor a que sus datos acabaran siendo compartidos con el gigante estadounidense del software.

Los detalles de la colaboración entre el PMA y Palantir son poco conocidos incluso dentro de la propia organización. Un alto cargo del Programa confió a France 24 y a PassBlue que había tenido que firmar un acuerdo de confidencialidad. 

"Había una voluntad deliberada, una regla tácita de no comunicar sobre Palantir", afirma Pedro Garbellini, antiguo encargado de comunicación dentro de la división tecnológica del PMA. 

"Nadie quería ocuparse de ello debido a los riesgos para la reputación de la organización”, agrega.

Garbellini, quien trabajó en el PAM de 2021 a 2025, cuenta que en 2024 hubo un desacuerdo entre los equipos de comunicación de las divisiones de tecnología y asociaciones: cada uno se negaba a hacerse cargo de las cuestiones relacionadas con Palantir.

Una regla no escrita se había impuesto progresivamente: "Nunca se debía hablar de Palantir."

El tema se había convertido en una verdadera "papa caliente".

En abril, Palantir publicó en las redes sociales un manifiesto en el que elogiaba los méritos del poder estadounidense y llamaba a los países occidentales a movilizarse en una nueva competencia geopolítica dominada por la inteligencia artificial.

Algunos observadores han calificado esa visión de "inquietante", considerando que adoptaba una concepción de la tecnología basada en la vigilancia de los ciudadanos por parte del Estado gracias a la IA.

El cofundador de Palantir, Peter Thiel, libertario que se ha convertido en uno de los apoyos más influyentes de Donald Trump, ha declarado sin rodeos: "ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles."

Por su parte, Alex Karp, director general de Palantir, calificó a su empresa como una sociedad "totalmente antiwoke" y afirmó que aquellos que subestiman a Palantir deberían ser rociados "con orina mezclada con fentanilo".

Durante una reunión de servicio organizada en abril en la sede del PMA en Roma, un empleado que había leído este manifiesto fue aclamado con aplausos después de preguntar por qué la organización internacional seguía "trabajando con Palantir".

Según fuentes de la ONU, esta misma pregunta ya había sido planteada a la dirección interina de la agencia durante una cena organizada a finales de enero. 

En esa ocasión, Andrew Gilmour, experto de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos, había entregado al director interino del PMA, Carl Skau, una carta firmada por empleados de varios departamentos pidiendo a la agencia que pusiera fin a su asociación con la empresa estadounidense de software.

Los firmantes consideraban en particular que la agencia corría el riesgo de "incumplir sus obligaciones fundamentales en materia de diligencia debida en relación con los derechos humanos" al continuar esta colaboración. 

Según una fuente cercana al asunto, Carl Skau habría reconocido que esta colaboración planteaba problemas, aunque explicó que sería extremadamente difícil ponerle fin.

Según él, los sistemas del PMA están ahora tan entrelazados con los de Palantir que un cambio de plataforma supondría un proyecto costoso y especialmente complejo. Al parecer, también habría destacado que las herramientas de Palantir habían permitido al PMA lograr un ahorro significativo y mejorar su eficiencia.

Carl Skau no ha querido responder a las preguntas de France 24 y PassBlue.

Por su parte, Palantir ha rechazado cualquier solicitud de entrevista, pero ha indicado, en un correo electrónico, que está “orgullosa de su colaboración con el Programa Mundial de Alimentos”. 

Preocupaciones relacionadas con la financiación 

Mientras Estados Unidos amenaza con reducir aún más su financiación a las Naciones Unidas, varios altos funcionarios del PMA consideran que poner fin a la asociación de la agencia con Palantir podría provocar nuevas represalias por parte de la administración Trump. 

Esto según fuentes de la ONU que hablaron con France 24 y PassBlue bajo condición de anonimato, ya que no estaban autorizadas a expresarse públicamente sobre el tema.

En 2025, hubo una disminución del 34% en el financiamiento de la entidad, en particular de Estados Unidos, que es su principal contribuyente.

Esto ha llevado a importantes reducciones de personal y una amplia reestructuración. Es así como la agencia prevé eliminar cerca de un tercio de sus efectivos globales este año.

Si el contrato de un valor de 45 millones de dólares firmado entre el PMA y Palantir en 2019 se concluyó de manera gratuita, lo que permite a Palantir beneficiarse de una ventaja fiscal calculada sobre el valor total del contrato, también se trata de un "contrato de bloqueo de proveedor" ("vendor lock-in", en inglés), explica un empleado de la agencia de la ONU.

Este tipo de acuerdo puede hacer que un cliente dependa de un proveedor monopolio para sus productos o servicios, hasta el punto de que resulta costoso, técnicamente complejo y jurídicamente vinculante ponerle fin. 

Sin embargo, el PMA aseguró a France 24 y PassBlue que no estaba vinculado a ningún proveedor tecnológico único.

Según este empleado, una evaluación interna de la organización estimó que desarrollar un sistema equivalente internamente, costaría alrededor de 20 millones de dólares.

Una opción que podría resultar menos costosa a largo plazo que la asociación actual: los consultores del PMA formados en las herramientas de Palantir cobran honorarios notablemente más altos. Otra preocupación: la empresa estadounidense podría decidir en cualquier momento cobrar por el uso de sus servicios.

La agencia de la ONU señala además que el uso de las herramientas de Palantir implica el pago de infraestructuras en la nube, servicios de alojamiento y asistencia técnica proporcionados por proveedores externos. La plataforma de licitaciones de la ONU informa de pagos a Palantir por un total estimado de más de 10,5 millones de dólares entre 2017 y 2024. 

Palantir UN procurement 2026
Palantir UN procurement 2026 © France 24

Sin embargo, un empleado que ha hablado de forma anónima sobre el tema y que cuenta con un profundo conocimiento de las tecnologías de la organización califica el software de Palantir de “mediocre”. 

“No aporta nada nuevo respecto a lo que ya existe de forma gratuita en Internet”, argumenta esta fuente. “Es como si simplemente hubieran retocado un producto que ya existía”, agrega.

Una opinión que no cuenta con el consenso general: según un exempleado de la agencia, alrededor del 98 % de las operaciones del PMA se basan en Dots, un sistema diseñado a partir de Palantir para conectar los datos de los numerosos sistemas informáticos fragmentados de la organización.

Esta fuente lo describe como “la mejor herramienta del sector” y añade: “No hay nada que se le acerque. Todo el mundo tiene acceso a él, cada uno puede crear e integrar sus propios conjuntos de datos, desarrollar sus propias herramientas y mejorar considerablemente la eficiencia de la organización. Si eres autónomo, hay muy poca supervisión”.

Según él, la plataforma mejora considerablemente la eficiencia de las operaciones y puede, por ejemplo, optimizar toda la cadena de suministro.

Un rendimiento de doble filo: sin Palantir, la cadena logística del Programa “se derrumbaría”, según este antiguo empleado.  

Un rechazo en aumento

A medida que la influencia de Palantir se extiende más allá de las fronteras estadounidenses, la oposición se multiplica.

Un movimiento ciudadano internacional, llamado Purge Palantir, ha logrado convencer a varias organizaciones, incluido el sistema de hospitales públicos de la ciudad de Nueva York, de poner fin a sus asociaciones con la empresa.

En el Reino Unido, el Servicio Nacional de Salud (NHS) también habría sido invitado a preparar una posible ruptura de contrato con Palantir, bajo la presión de varios parlamentarios.

Paralelamente, un acuerdo entre el regulador financiero británico y Palantir ha suscitado preocupaciones sobre un posible intercambio de los datos financieros de los británicos con la Administración Trump, ya que la ley norteamericana permite al Gobierno acceder a los datos detenidos por empresas estadounidenses mediante una orden emitida en virtud de la ley Fisa.

En Francia, la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) decidió en junio poner fin a su asociación con la empresa estadounidense en favor de un competidor francés, invocando preocupaciones relacionadas con la seguridad nacional. 

El servicio de inteligencia interior alemán tomó una decisión similar. Reconociendo que los sistemas informáticos están tan integrados que se trata de un proceso difícil y costoso.

La antigua ministra delegada encargada de la Inteligencia Artificial y el Digital, Clara Chappaz, declaró a France 24 y PassBlue que "la decisión de la DGSI fue motivada, entre otras cosas, por preocupaciones relacionadas con la soberanía de los datos y la resiliencia digital".

Ante esta creciente ola de críticas a nivel internacional, muchos empleados se preguntan las razones que aún llevan a las Naciones Unidas para seguir colaborando con este gigante controvertido del software de análisis de datos, para enviar ayuda a las poblaciones más vulnerables del mundo. 

Esta investigación de FRANCE 24 se ha publicado en colaboración con PassBlue.

Este artículo fue traducido de su original en inglés.