¿Es malo caminar descalzo en casa?

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Las personas con arco muy pronunciado también suelen tener tobillos más flojos, o pueden ser hipermóviles. Sin el apoyo del calzado, podrían ser más propensas a torcerse o sufrir un esguince de tobillo.

Si ya padeces alguna afección en los pies, andar descalzo puede empeorarla. Lo mismo ocurre si tienes algún dolor en los pies que no esté relacionado con un diagnóstico específico. Por ejemplo, las plantas de los pies pueden estar sensibles debido al adelgazamiento natural, relacionado con la edad, de las almohadillas de grasa que las recubren, explica el Dr. Canzanese. Caminar sin la amortiguación de un zapato solo aumenta el impacto. Cuando vas descalzo, también puedes sentirte más tentado a compensar el dolor de pies desplazando el peso hacia el interior o el exterior del pie, lo que conlleva el riesgo de provocar un nuevo dolor, añade. La estructura de los zapatos puede ayudar a que tus pies se alineen mejor.

Andar descalzo también supone un peligro especial para quienes padecen neuropatía (daño nervioso) o problemas de circulación en los pies, afirma la Dra. Canzanese, como puede ocurrir en casos de diabetes, enfermedades autoinmunes e infecciones como la enfermedad de Lyme, e incluso hipertensión arterial. Si tienes neuropatía, es posible que no notes si pisas algo punzante. Y si la circulación es deficiente, cualquier lesión que se produzca tardará en curarse y será propensa a infectarse. "Muchas veces atendemos a pacientes con diabetes que acuden con una infección y resulta que tienen una aguja de coser clavada en el dedo del pie u otro objeto extraño sobre el que pisaron sin darse cuenta", explica el Dr. DeLott. Los calcetines pueden ayudarte a evitarlo, pero sigues estando más seguro con un calzado completo.

Imagen de personas usando calcetines.

Los microorganismos que portamos en nuestro cuerpo, y que proliferan con el calor y la humedad, no solo son responsables de los malos olores, sino que en algunos casos también pueden afectar a nuestra salud, explica un microbiólogo.

¿Quién puede beneficiarse de andar descalzo?

Si no te encuentras en ninguna de las categorías anteriores, es decir, si no tienes dolor en los pies y tienes un arco plantar normal, te convendría pasar al menos parte del tiempo en casa descalzo. La mayoría de los zapatos comprimen los dedos de los pies, impidiendo que se separen de forma natural al caminar; esta compresión puede causar o empeorar afecciones como los juanetes y los dedos en martillo (tendones tensos que obligan a los dedos a adoptar una posición encorvada), explica el Dr. Stewart.

Además, llevar zapatos todo el tiempo puede debilitar los pequeños músculos intrínsecos situados entre los dedos de los pies, refiere el Dr. Canzanese. Estos músculos controlan la altura del arco, estabilizan los dedos y favorecen el equilibrio y la propiocepción, es decir, la percepción de la posición de las extremidades en el espacio. Sin embargo, algunos zapatos, especialmente los muy acolchados, realizan parte de ese trabajo por ti.

Esto no solo puede provocar problemas en los pies cuando cambias de hábito y andas descalzo, sino que también puede empezar a interferir en el running y en las actividades que lo incluyen. Por el contrario, fortalecer los músculos de los pies puede reducir el riesgo de lesiones e incluso mejorar tu rendimiento en el running. Y aunque puedes realizar ejercicios específicos para los pies, como el yoga de los dedos, por ejemplo, levantar el dedo gordo por separado del resto de los dedos o agarrar el suelo con los pies, dedicar un tiempo simplemente a caminar descalzo también es una buena opción, afirma el Dr. Canzanese.

¿Cómo andar descalzo de forma segura en casa?

No empezarías a entrenar levantando la mancuerna más pesada del gimnasio. Del mismo modo, si nunca caminas descalzo, no conviene hacerlo durante toda una jornada de trabajo remoto, explica la Dra. Canzanese. Así que, si no sueles andar descalzo, empieza con 20 o 30 minutos, sugiere, y ve aumentando poco a poco. Hazlo de forma relajada: piensa en una combinación de estar sentado, de pie y caminando, en lugar de aspirar toda la casa.

Ten en cuenta también que el tapete ofrece un poco más de amortiguación que las baldosas, por lo que quizá te convenga empezar y avanzar con más precaución sobre esas superficies más duras, y asegurarte de que el recorrido esté libre de obstáculos con los que puedas tropezar y de objetos pequeños y afilados, señala la Dra. Stewart.