El silencio de la endometriosis: "A veces no se ve, pero se siente y deteriora la calidad de vida de las mujeres"

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MADRID, ESPAÑA / AGENCIA SINC.—  La endometriosis afecta a una de cada diez mujeres en edad reproductiva, pero sigue siendo una enfermedad invisible. A pesar de su prevalencia, el diagnóstico tarda en llegar entre 6 y 10 años desde que aparecen los primeros síntomas, un tiempo en el que la enfermedad progresa y puede derivar en dolor crónico o infertilidad.

Desde los hospitales Vithas de la Comunidad Valenciana, y con motivo del Dia Mundial de la Endometriosis, especialistas en ginecología se unen para visibilizar este trastorno crónico en el que un tejido similar al endometrio crece fuera del útero, provocando inflamación severa, adherencias y un deterioro notable en la calidad de vida de las pacientes.

La principal barrera para un diagnóstico rápido es, según los expertos, la aceptación social del dolor menstrual incapacitante. Durante años “el dolor menstrual intenso se ha normalizado, lo que ha contribuido a minimizar los síntomas y ha retrasado la derivación adecuada", explica la Dra. Lorena Palacios, ginecóloga de Vithas Medimar.

Por su parte, el Dr. Eugenio Blanes, de Vithas Valencia 9 de Octubre, es tajante: “El dolor menstrual incapacitante no es normal ni algo que haya que soportar en silencio. Cuando limita la vida diaria, afecta al trabajo, a las relaciones o al estado de ánimo, es momento de pedir ayuda”. El retraso en la detección impide iniciar tratamientos en fases iniciales que podrían salvar la reserva ovárica de la mujer.

El Dr. Enrique Cucarella, ginecólogo del Centro Médico Vithas Alzira, detalla los síntomas que deben motivar una consulta inmediata: “La endometriosis debe sospecharse ante un dolor menstrual intenso que incapacita o no mejora con analgésicos habituales, dolor pélvico crónico o dolor en las relaciones sexuales.

También son signos de alarma el dolor al defecar u orinar durante la regla y la dificultad para lograr un embarazo”.

Afortunadamente, el abordaje médico ha evolucionado. Según explica el Dr. Luis Montesinos, jefe de Ginecología de Vithas Valencia Turia, ya no es necesaria una cirugía o laparoscopia para confirmar todos los casos. Hoy el diagnóstico es clínico “basado en la historia de la paciente y pruebas de imagen como la ecografía transvaginal o la resonancia magnética", señala.

En cuanto al tratamiento, las terapias se ha ampliado con nuevos fármacos hormonales que controlan mejor los síntomas y cirugías laparoscópicas cada vez más precisas que priorizan la preservación de la fertilidad.

Además, el acompañamiento es fundamental y “debe ser cercano y continuado; informarse bien, no resignarse al dolor y sentirse escuchadas forma parte del tratamiento”.

La Dra. Elena Espinosa, de Vithas Valencia Consuelo, recuerda que la endometriosis "a veces no se ve, pero se siente", subrayando la incomprensión que sufren muchas pacientes. La investigación actual ya explora el uso de la inteligencia artificial para acortar los tiempos de detección y el desarrollo de terapias no hormonales que ofrezcan alternativas a quienes desean ser madres.