
En Ciudad de México, una tortillería defiende el maíz indígena ante las presiones de la globalización. Aunque el país perdió en 2024 una disputa comercial bajo el T-MEC por las importaciones de maíz genéticamente modificado, un decreto posterior declaró a la capital zona libre de OGM. La medida respalda a 66 productores locales y preserva semillas y prácticas tradicionales. Sin embargo, el maíz híbrido y transgénico domina más del 90% del mercado, lo que representa un desafío para pequeños agricultores. Una historia de nuestro corresponsal en Ciudad de México, Jorge Hurtado.
